lunes, 12 de septiembre de 2011

Lili for president!!!



            No te lo vas a creer pero…
            ¡Soy presidenta!
            Estoy realmente emocionada. Voy a implicarme muchísimo y a darle un rumbo nuevo a esta comunidad, más moderno, más…
            ¿Cómo dices?
            ¡¡¡Ja, ja, ja!!!, ¿del gobierno? ¿Pero en qué mundo vives?
Venga, hombre, ¿cómo yo, con dos carreras y dos idiomas, voy a ser presidenta del gobierno? Para eso me sobran dos carreras y un idioma (requisitos indispensables, obviamente, para cualquier administrativo-dependiente-camarero que se precie).
            No, no, sólo soy presidenta de mi comunidad de propietarios.
            Entre nosotros, mérito, lo que se dice mérito, no tiene (nada de campaña electoral, mítines, banderitas y folletos), porque fui la única que se presentó voluntaria. JC aún no quiere hablar del tema; está impresionadísimo con esta nueva faceta mía. Y…, puede que un poco disgustado: no termina de entender por qué me meto en estos líos.
            —¡Son las circunstancias! —me justifiqué—. ¡Y el destino! —esto se lo dije sin pensar. No creo que mi destino sea ser presidenta de una comunidad; espero mucho más de él—. ¡Y tú, que me dejaste sola!
            —¡Pero Lili, si tú tampoco ibas a ir!
            Eso es cierto…
            Pero estaba aburrida, JC iba a llegar tarde esa noche y entre unas cosas y otras… fui.
            Al llegar al Remarf (el bar de enfrente dónde se celebran las juntas) una señora rubia con el pelo cardado que me sonaba levemente agitó los brazos:
            ­—¡Lili, guapa! —gritó en mi dirección—. ¡Ven, siéntate aquí! —y señaló una silla a su lado.
            Sumisa, le hice caso.
            —¿Aún nada de boda, cielo? —me preguntó—. No te preocupes, que yo sigo llevando los huevos a Santa Clara.
            ¡Ay, madre…! Una luz se encendió en mi memoria e iluminó los millones de huevos que esta buena señora había llevado a la santa esa desde que el primer día que nos vimos me preguntó si estaba casada (sigo sin ver del todo la relación entre una cosa y otra).
            Con desesperación miré a mi alrededor pero ya era demasiado tarde: todas las sillas estaban ocupadas. ¡La función estaba a punto de comenzar!
            Diez minutos después me di cuenta de que no estaba ante una junta normal. No, que va: ¡era una junta extraordinaria! JC, sin ser consciente de ello, dio con la clave cuando sacó la convocatoria del buzón.
            —¿Otra Junta? Pero si la última parece que fue hace un mes, ¿y ya ha pasado un año?
            Nada de un año: había pasado justo un mes.
            —… y tenemos la cuenta en descubierto por un importe de cinco mil euros —estaba diciendo el administrador, un señor gris con un traje gris y el pelo gris a juego.
            —¿Pero cómo puede ser? —se escandalizó el chico que vive justo encima de nosotros—. Si cuando se aprobó el presupuesto había casi quince mil euros en la cuenta —lo observé con atención: le notaba algo raro pero…
            ¡Madre mía, se había afeitado una ceja!
            —Para ser exactos, dieciséis mil quinientos ochenta y cinco euros con treinta y tres céntimos —puntualizó el cardado rubio a mi lado, leyendo una libretita gastada y repleta de anotaciones.
            —¿Y dónde está el dinero, pedazo de chorizo? —le espetó un señor con bigote al hombre gris.
            —Sin ofender, ¿eh? —contestó el hombre gris—. Que lo explique la presidenta.
            Todas las miradas se dirigieron hacia una mujer de unos cuarenta años, morena y llena de joyas.
            —Tranquilos, que está todo justificado —dijo—. He tenido que hacer unas obras extras en…
            —¿Y ésta quién es? —le pregunté a mi vecina.
            —Monikey Balonso, la de la escalera tres, segundo centro —y añadió con aire de reproche—. Cómo nunca vienes a las juntas…
            —Es que tengo mucho lío… —me justifiqué.
            —… y también he cambiado la reja de la entrada, porque estaba muy suelta, y las farolas del jardín, que consumían una barbaridad, y los bancos de la zona de los columpios, que se estaban astillando, y…
            —¿Tenemos una zona de columpios? —le pregunté sorprendida de nuevo a la de los huevos.
            Movió la cabeza afirmativamente.
            —Se aprobó en la última junta.
            —¿Y bancos?
            —Pues sí —respondió con tono de maestra de escuela—. Y tengo que decirte que venir a las juntas es un ejercicio de responsabilidad, igual que leer las actas.
            —Ya, claro…
            —Que para algo se reparten…
            —Sí…
            —Y eso cuesta un dinero, y si luego la gente joven no puede dedicar un segundo a leerlas… —y añadió: — Así va el país.
            ¿Pero será posible?
            —¡Que sí! —exploté; que mujer tan pesada—. ¡Sí, sí y sí! ¡Las leeré!
            Todas las cabezas se giraron en mi dirección y Monikey me miró sorprendida.
            —De acuerdo —respondió—. Pero no es necesario gritar. Aquí las tienes: todas las facturas de las obras de este último mes. Sé que puede parecer una inversión arriesgada, pero con el tiempo se verán los frutos. Las infraestructuras han mejorado muchísimo y…
            Las cabezas volvieron a centrarse en Monikey y un montón de papeles llegó a mis manos.
            Iluminación y alumbrados Balonso y Cía: 9.000 euros.
            Jardín al día Balonso Blanco: 7.500 euros.
            Juguetilonso, S.A. : 8.500 euros.
            Levante la vista alucinando: ¿era una cámara oculta? Monikey seguía hablando a un público cada vez más entregado.
            —… una piscina en el tejado, con zona ajardinada y… —estaba diciendo, la muy flipada.
            —¿Pero de qué hablas? —prorrumpí,  escandalizada.
            Monikey se calló y me miró expectante.
            —¿9.000 euros en farolas?
            —Son ecológicas y a la larga supondrán un ahorro de…
            —¡Y un pimiento! —grité—. ¡Que ahorro ni qué tontería! ¿Y estas empresas de quién son? —y añadí, echando la cabeza para adelante y empleando un tono de macarra de barrio que ya quisiera Coque Malla en sus buenos tiempos:— ¿Eh?
            Mi mente estaba llena de conspiraciones y amiguismos en las Diputaciones, en las Juntas, en las Comunidades y hasta en el Gobierno; tanto leer periódicos serios quizás me estaba nublando la razón, pero era todo tan, tan, tan sospechoso…
            Monikey obvió mi pregunta y continuó a lo suyo.
            —Es posible que nos dé para una piscina olímpica si quitamos las tomas de ventilación…
            —Monikey, disculpa, pero la señorita te ha hecho una pregunta —dijo el administrador, sonriendo y menos gris que cinco minutos atrás. Parecía estar cogiendo cierto colorcillo.
            ¡Ja! Era mi momento: todos me miraban, excepto Monikey, que se examinaba las uñas con interés.
            —Curiosa coincidencia —comencé, creando un ambiente misterioso a lo Perry Mason—: Iluminación y alumbrados Balonso y Cía, Jardín al día Balonso Blanco, Juguetilonso, S.A. —eché un vistazo a las facturas que aún no había leído—. Cerrajeros Balonso 24 horas; Pinturas Colorbalonso, S.L.; Telefonía Balonso —levante la vista completamente asombrada—. ¿No tenéis imaginación en tu familia? ¿O es un exceso de ego?
            Los siguientes quince minutos fueron muy confusos: destitución de la presidenta por caradura y sinvergüenza, solicitud de voluntarios para ocupar su cargo, presentación de un único voluntario y…
            ¡Soy presidenta!
            Monikey abandonó la reunión con la cabeza muy alta y gritando:
            —¡Ya valorareis mi gestión! ¡En un mes he hecho por esta comunidad más que nadie en los seis años anteriores!
            Ahí lleva razón: ojalá no fuera cierto, pero lo es. Llevar a la ruina a la Comunidad de Propietarios en un mes marca un récord difícil de superar. Ni Zapatero ha sido tan rápido.
            Mi vecino de arriba, el chico con una sola ceja, se acercó:
            —¡Enhorabuena! —me felicitó, plantándome dos besos en las mejillas —. ¡Necesitamos gente valiente!
            —Gracias —contesté; no debería…, pero no me pude controlar—. ¿Qué te ha pasado en la ceja? —a lo mejor es una moda que no conozco.
            Se acercó y me dijo al oído:
            —Es una penitencia que me he impuesto —y añadió, aún más bajo—. Por votar a Zapatero.   
            Vaya…
            
               

20 comentarios:

  1. Me gusta tu sentido del humor jeje, me quedo!
    Lo de Monikey...que mona ella oye, esperemos que hagas mejores gestiones, claro que te será facil no superar su record jaja!

    ResponderEliminar
  2. jejjejjejejejej, que fuerte!! Que gracia el muchacho de la penitencia "zapatista" ejejejejjeejeje.

    Y en cuanto a ti... ala, paciencia y a llevar buena gestión, eh??

    Ya nos irás contando, guapa!!!

    Besicos

    ResponderEliminar
  3. Coccinellidae, gracias por unirte! No te preocupes, que mi gestión va a ser de una transparencia única en la historia de esta comunidad. Y llevas razón, Monikey no me ha dejado el listón muy alto.

    Hola, Sergio! Por ahora mi circunscripción es pequeñita (vamos, que si no eres vecino. . .), pero dame tiempo:) Mientras tanto, espero verte por aquí a menudo!

    Sra T, lo del vecino de arriba es muy fuerte!!! Y eso que estaba encantado al principio, porque se casó con su novio (sí, es gay), pero tres años después y un divorcio a cuestas, las cosas se ven diferentes. Pobre. . . Y por supuesto que os tendré al día de mis aventuras como presidenta (esto va a dar mucho de sí, que tengo unos vecinos muy raros. . .) (con lo normalita que soy yo :).

    No imagináis la alegría que me da entrar en el blog y veros! Besos a los tres, y gracias por vuestros comentarios!!!

    ResponderEliminar
  4. Ja! ya vine a dejar mi voto señorita presidenta ;) hala!

    ResponderEliminar
  5. Hola coleguita!!!
    Como va eso guapa?!!!
    Primero felicidades Señora Presidenta por sus gestiones y por su blog...
    Volvere

    Un besote

    ResponderEliminar
  6. Me encanta. Optimista a más no poder, gracioso. Pero si te paras a pensar un poco, no sé, pero me parece que hay más de lo que en principio se ve, ¿no?

    Enhorabuena. Te seguiré.

    ResponderEliminar
  7. Pérfida, un placer verte por aquí, tu blog es increible!!! Otro beso!

    Anónimo, bienvenido!!! No sé a qué te refieres. . ., es una sencilla comunidad de vecinos. ¿Quizás veas alguna coincidencia con nuestra fauna política actual? Pues será eso, pura coincidencia. . .

    Besos para los dos, y espero veros a menudo!

    ResponderEliminar
  8. Muy divertido :) te sigo ^^ por qué las comunidades de vecinas suelen ser tan pintorescas? un besin!

    ResponderEliminar
  9. Pues en mi comunidad es al revés, estamos acumulando dinero y dinero, vete tú a saber para qué!

    ResponderEliminar
  10. Uyyyyyy, señora presidenta, en qué pedazo de lío se ha metido.. XD

    ResponderEliminar
  11. Marta, bienvenida!!! Ya ves, mi comunidad a simple vista es normal, pero si te fijas un poquillo..., ahí está Monikey! El anterior presidente me ha dicho que me prepare, que me va a inundar el buzón de cartas, que está pirada y que tiene mucho tiempo libre. Y todas las mañanas abro el buzón esperanzada, pero por ahora pasa de mí! Prometo contaros la priemra carta que me escriba :)

    Uy, uy, uy, Fran, a ver si el administrador está preparando un viajecillo al Caribe. . . Bienvenido! Y quédate por aquí. . .

    Speedygirl, si es que la vida tranquila no va conmigo!

    Muchos besos para los tres!!!

    ResponderEliminar
  12. Dicen por ahí los que entienden de política, que si cualquier ministro, presidente, alcalde o similar hubiesen sido sólo por una vez presidentes de su comunidad otro gallo nos cantaría (excepto si tienes media familia autónoma como la Monikey), por desgracia, creo que los políticos viven en chalets y a todo trapo.
    Suerte con los presupuestos, la vecindad tacaña y los autónomos en crisis. La que te espera querida... como mínimo te queda un consuelo, que si los políticos no han sido presidentes de su comunidad, seguramente la regla también se cumplirá en sentido opuesto, así que de esa te libras Presi!

    ResponderEliminar
  13. Ay, Verónica, si es que a veces se me va la cabeza y me meto en cada lío. . . Por ahora la cosa está tranquila, pero espero que se animo :) (en el fondo soy una chica guerrera1)
    Un beso muy fuerte!

    ResponderEliminar
  14. Estimada presidenta Lili, te acompaño en el sentimiento, yo dentro de dos semanas dejare de serlo. Suerte.

    ResponderEliminar
  15. ¿Voluntaria? ¿o sea, no te tocaba? ¿voluntaria?, igual eres la primera presidenta de comunidad voluntaria de la historia...
    No se si felicitarte...¿no has ido a muchas reuniones verdad?..ya verás por qué no hay voluntarios...

    ResponderEliminar
  16. Españoleto, te has hecho seguidor, bien!!! Si es que a veces me dejo llevar. . . Ya os contaré; por ahora la presidencia me ha decepcionado un poco: no tengo noticias de Monikey.

    Gonzalo, bienvenido!!! Sí, voluntaria; JC tampoco se lo creía. Dice que la próxima vez que me aburra que me de con una piedra en la espinilla, que es más entretenido y me va a doler menos :)

    Besos a los dos!

    ResponderEliminar
  17. Enhorabuena señora presidenta!!!, a partir de ahora la tendremos que tratar de usted!!!.jajaja
    Pues será una locura, pero yo también soy de las que pienso que en el mundo no basta con quejarse, si una tiene ideas hay al menos que intentar ponerlas en practica!!!.
    Adelante!, yo confío en ti!!!,jejeje

    ResponderEliminar
  18. Merluca, gracias!!! Ya tengo mi primer lio con Monikey (ha tardado un montón, empezaba a pensar que pasaba de mí).
    Un beso, guapa!

    ResponderEliminar

Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...