jueves, 6 de octubre de 2011

La clave para conquistar el mundo

      —Hola, Lili, ¿qué haces? —me pregunta mi hermana Eli por teléfono.
    —Estoy tomando un vinillo con Javi y preparando el viaje a París —respondo—. ¿Cómo estás?
    —Pse, regular. Tengo muchas náuseas —pobre; está en su tercer mes de embarazo y no se le pasan.
    —En el Vogue leí algo sobre eso hace un par de números. ¿Has probado con infusiones de …
    —No, no me digas nada. Quitando la marihuana, he probado con infusiones de todo. 
    —Cómo mucho te quedan seis meses —le digo optimista—. Eso no es nada.
    —Créeme, Lili, seis segundos con esta angustia ya son algo; seis minutos son difíciles, seis horas son una eternidad —y añade:— ¡Seis meses son un infierno!
    —Ay, Eli, no sé qué decirte. Si te puedo ayudar en algo…
    —Sí que puedes —contesta Eli, veloz como un rayo—. Tengo clase de catequesis en una hora y no puedo ir. Es en la Iglesia de Santa Teresa y hoy toca la Santísima Trinidad. Gracias, Lili, te debo una.
    —¿Qué? ¿Catequesis? ¿Yo? ¿Eli?... ¿Eli, estás ahí?... ¿Has colgado?... ¿¿¿Eli???
    Soy tonta. Definitiva y completamente tonta.
     — ¡No me lo puedo creer! —Javi me mira con sorpresa— ¿Será posible? —me bebo de un trago la copa de chardonnay y pido otra al camarero—. ¿Qué sabes de la Santísima Trinidad? —le pregunto a Javi.
    Lo piensa un segundo y niega con la cabeza.
     —Nada —contesta—. ¿Y tú?
     —Tampoco —¡ay, madre…!
     Una hora y tres copas de chardonnay después me siento más segura. Es cierto que yo no sé nada de la Santísima Trinidad pero, y he aquí el dato trascendental, estos niños que me están mirando y esperan de mí que sea un pozo de sabiduría tampoco.
     —Veamos, niños. La Santísima Trinidad es importante —hasta aquí está claro—. Muy importante —eso es, recalcando la idea. Mejor me apoyo en la mesa, que parece que estoy un poco mareada—. De las cosas más importantes—. Vale, me siento… sí, mucho mejor—. ¿Por dónde iba?...
     —Decía que la Santísima Trinidad es importante, señorita —responde una niña de la primera fila y en ese momento decido que es mi preferida: lo de llamarme señorita en vez del horrible señora me ha llegado al corazón.
     —Eso es, muy importante. ¿Cómo te llamas, ricura? —le pregunto.
     —Pilar, señorita —contesta, y me vuelve a llegar al corazón. ¡Dos “señorita” seguidas es algo… maravilloso! ¡Que niña tan mona!
     Un niño con pecas levanta la mano.
     —¿Sí?
     —¿Y por qué es tan importante, señorita?
     ¡Tres “señorita”! ¡Guau, estos niños son increíbles! ¡Se merecen lo mejor de mí! Nada de Santísima Trinidad, voy a contarles algo mucho más valioso; algo cuyo descubrimiento marcó un antes y un después en mi vida. Cuando alguno de ellos sea presidente, recordará este momento y dirá “Lili me indicó el camino hacia el éxito”, y entonces me entrevistarán y puede que el Vogue…
      Claro que todo sería más fácil si el aula dejara de dar vueltas, pero… ¡yo puedo con todo!
      —Bien, niños, vamos a dejar la Santísima esa para otro día y os voy a explicar el secreto de… —espero un poco y siento los diez pares de ojos centrados en mí—… ¡las rebajas! —los diez pares de ojos se abren sorprendidos—. El error más común que cometen los poco iniciados es pensar “ya lo compraré la semana que viene, que empiezan las rebajas”. ¡No! ¡Fallo gordo, porque cuando llegues puede que no lo encuentres! 
     Miro hacia la puerta y veo una monja que me escucha con interés; le hago un gesto con la mano para que pase y continúo:
     —La clave está en comprar lo que te gusta una semana o dos antes y cuando empiecen las rebajas, si lo encuentras lo vuelves a comprar y devuelves lo que compraste primero. Si no lo encuentras —la monja está cada vez más cerca y veo el interés en su mirada: casi ni parpadea—, puedes hablar con la dependienta y decirle que te haga el descuento.
     La monja ahora me dirige una mirada entre desconcertada y mosqueada; imagino que se habrá encontrado en esa situación y no ha sabido reaccionar. Le dedico una sonrisa comprensiva y afirmo con la cabeza.
     —Sí, hermana, muchas veces funciona; en materia de hábitos no sé, que si quiere lo averiguo, pero en Zara sí —me vuelvo a dirigir a mi público y continúo—. En el caso de que deis con una dependienta puñetera podéis devolver la prenda y cuando os entregue el dinero, volvéis a coger la prenda del mostrador con rapidez y la compráis. En este caso son necesarios unos buenos reflejos porque a veces la dependienta, en una actitud poco cristiana —y miro a la hermana en busca de complicidad—, coge el jersey o lo que sea y lo pone en una percha. ¡Ahí no tenéis que dudar! —mis pupilos dan un respingo por el énfasis de mi discurso—. Os lanzáis a por él sin pensarlo, y no os de miedo echaros encima del mostrador, que suelen ser bastante resistentes…, excepto en Nekane… Bueno, vamos a hacer un simulacro, para que vayáis cogiéndole el tranquillo.
      Me pongo en pie con cuidado, que el mareo va a más, y llamo a Pilar.
     —Ven, guapa, tú haces de dependienta y tú —llamo al chico de las pecas— harás de comprador. ¡Hip! —hipo. Me ha dado hipo. No importa; siento que mi discurso ha calado. ¡Estos niños están preparados para conquistar el  mundo!
      La monja se ha levantado y me está diciendo algo al oído.
     —Hip…, hermana, perdone pero tengo hipo —la hermana insiste en hablarme tan bajito que no la oigo—. Sí, sí, luego me lo cuenta, que sólo quedan diez minutos y no nos da tiempo a hacer la demostración. Y…, sí…, usted puede hacer de dependienta…, hip, no es por ofender, hermana, pero tiene usted cara de mala idea… hip.
     Ya en el coche con JC, éste no deja de repetirme:
    —¡Pero y qué hacías tú en esa catequesis! — y lo alterna con—: ¡Pero por qué me ha llamado una monja con tu teléfono!
     Mejor me callo: el mareo continúa in crescendo.

     Esta entrada se la dedico a don Francisco, mi maestro y mentor, y (aunque sé que se va a enfadar, que esto de los piropillos lo lleva muy mal. . .) la persona que más admiro en el mundo.
     

35 comentarios:

  1. Estás como una cabra...pero me sigue gustando leerte. No sé de dónde sacas estas ideas...mis posts son mucho más realistas!! jajaja

    un beso

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  2. Sandler, es que mi vida da para mucho. . . Y mi imaginación también :)
    Otro beso!

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  3. ¿Si te digo que me has hecho reír sabes por qué? La verdad, hoy falta me hace.
    Por cierto, tus diálogos son formidables.

    Un beso.

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  4. Hombre, donde va a parar la Santísima Trinidad con las rebajas, no hay color, nena, ya me gustaría a mí alguna clase de esas...jajaja

    1besico!

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  5. Sbm, me hace feliz haberte provocado unas risillas. Todo lo que nos pasa se lleva mejor con sentido del humor (a mí me pasan un montón de cosas, quizás por eso tengo tan desarrollado ese sentido en concreto :)
    Otro beso, y espero de corazón que tu día mejore.

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  6. ¿Verdad que sí, Fiona? Parece sencillo, pero comprar en rebajas es toda una ciencia! Daría para un artículo del Vogue, o para un especial :) Ay, si Vogue supiese de mi existencia. . .
    Un beso!

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  7. pues que quieres que te diga... a veces el ir de rebajas tiene más "intríngulis" que la mismísima Santísima Trinidad!!!!, jajajajaja

    un saludito

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  8. Espero que me digas que esto es real, porque en ese momento te vas a convertir en mi heroína favorita.

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  9. Ea, María, eso digo yo. Y esos niños aprendieron más ayer por la tarde que en toda su vida!!! Y la monja también!
    Un beso!

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  10. Take Your Mama Out, claro que es real!!! Como la vida misma!!! ¿Puedo ser tu heroína, por favor?

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  11. Jajajajajajaj dime que no es verdad!!! jjajjaja me encantas!

    Me mola la idea de las rebajas y si viene de la catequista queda clarísimo que no es pecao :D

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  12. Pepinillo. . ., es bastante real:) Mi hermana Eli me mete en unos líos tremendos, ¿y de que iba a hablar yo a tanto niño, si ya ni me acuerdo del Padrenuestro?
    Muchos besos!!!

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  13. ¡¡¡¡Jajajaja!!!! Me ha encantado, ójala a mí me hubieran enseñado esas cosas en catequesis cuando era pequeña XD.

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  14. Jajaja, no suelo ir de rebajas Lili, pero al ver lo excitante que resulta, me lo estoy planteando, pero aún no lo sé seguro, ya veremos si llegado el momento necesito darle un toque de emoción a mi vida. Un abrazo a ti y a don Francisco (de Quevedo).

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  15. Ayy lili, y yo que no fui nunca a las clases de religión ni de cataquesis , ay! si llego a saber que eran tan divertidas!!!

    Te puedes creer que no había caído en lo de comprarlo antes de las rebajas por si acaso y luego si esta devolverlo para pagarlo a precio rebajado? que grande eres Lili!

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  16. Pero es que si en tu estado del embriaguez les cuentas que la santísima trinidad eran 3 personas en una, te hubieran tomado por loca!!!

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  17. Está bien que se enseñe a los niños a moverse por las rebajas, en la próxima clase les podéis explicar como aprovechar las ofertas y promociones, usando como ejemplo lo de los panes y los peces :)

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  18. Take Your Mama Out, gracias!!!!! Trataré de no defraudarte :)
    Besos

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  19. Dra. Anchoa, ¿a qué de algo tan profundo y que encierra tanta sabiduría sí te acordarías? Y no cómo la Santísima Trinidad, que vete tú a saber para que sirve :)

    Españoleto, sí decides lanzarte a vivir la experiencia, avísame!!! (que tengo más truquillos). Y le daré su abrazo correspondiente a don Francisco.

    Celia, las rebajas son un mundo!!! Ya veréis cuando llegue enero, os voy a tener fritas :)

    Muchos besos a los tres, y no sé ya cómo daros las gracias por vuestros comentarios. Sois geniales :)

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  20. Gran observación, Fran!!! Pero de todos modos me tomaron por loca :)

    Gran idea, Doctora, sí señor!!! Se lo diré a mi hermana Eli, porque no creo que quieran que yo vuelva por allí... La monja era de lo más antipática :)

    Más besos, y más gracias!!!

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  21. Impresionante. Si cuando era catequista hubiese dado clases como ésta, esos niños me habrían apreciado mucho más. O al menos, no se habrían dormido sobre el pupitre...


    Pregunta por si algún día necesito dar una clase de nuevo: ¿Es necesario que sea Chardonnay, o puede ser un Carménère? (Es que ése me gusta más.)

    .

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  22. Tu les enseñaste a esos niños una cosa realmente importante para la vida, y que además ayuda a ahorrar, cosa que ahora con esta crisis viene muy bien.
    En qué ayuda la Santísima Trinidad en la crisis?? Eh?? Ehhhh?? Jajajaja
    Eres genial
    Un beso

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  23. :(, no te lo vas a creer pero..., ¡no he probado el Carménère! (madre mía, que lío de acentos). Este fin de semana lo hago y te comento, que no me gusta hablar por hablar. Estas cosas mejor experimentarlas :)

    Isa, eso pienso yo!!! Que para hablar de la Santísima Trinidad (S.T., para abreviar) ya está la monja, ¿pero quien les va a contar las cosas importantes? Que no es que no sea importante la S.T. (no se vaya a ofender alguien. . .), pero, entre tú y yo: ¿y eso para qué sirve?

    Muchos besos a los dos!!!

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  24. bonita entrada y aunque se enfurruñe en el fondo creo que... se sentirá tan orgulloso de ti...(su pupila lili)

    :)

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  25. Te copio la idea de las copas de vino y de hablar de las rebajas para mi clase de mañana!!!, jejejejeeje.
    Por cierto, lo de comprar la semana antes y luego ir a re-comprar lo mismo a un precio menor es la leccion 0 del buen rebajista, has hecho bien en enseñarsela a esos niños.

    un beso!

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  26. Simplemente genial. Buenísimo. Me encanta y me has hecho reír como desde hacía tanto tiempo que ni me acuerdo. Sigue así. Nos hace falta.

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  27. He llegado aquí de casualidad pinchando de blog en blog, y creo q me quedo a leerte, xq tienes una frescura y una manera de contar las cosas q hace q me lea tus entradas sin parar!

    Es q estoy imaginando la cara de la monja y me rio sola!! jajaja

    Si quieres, pásate por mi blog: http://www.buscandolafelicidadescondida.blogspot.com/

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  28. Merluca, ¿qué tal te ha ido en clase? Es que hay cosas que se tienen que enseñas a los niños desde chiquitillos. Mi padre dice: desde chiquitico se cria el arbolico, y estoy de acuerdo :)

    Anónimo, muchas gracias!!! Y bienvenido! A mí me encanta reir, por eso escribo como lo hago :)

    Ojizarka, bienvenida, y gracias por quedarte! Lo de la cara de la monja no tiene precio. Me voy a tu blog!

    Un beso a los tres, y feliz fin de semana!!!
    Mejor tres besos, uno para cada uno :)

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  29. Jo!!! Sí que se enfurruñó un poco (es muy raro para esas cosas del agradecimiento), pero yo sé que le ha hecho ilusión. Además, es mi blog, y en mi blog mando yo :)
    Un beso muy fuerte, guapa, y feliz finde!

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  30. Me he partido la caja lo más grande!
    Y a pesar de lo ateílla que soy, hasta me ha dao lástima la monja juas.

    Redondo niña, redondo...¡Eres un descubrimiento!

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  31. Estás segura que a ti no te ha criado un rebaño de cabras? Jajajaja! Estás loca! Pues ya me puede pedir mi hermana una cosa así, que lo dudo mucho somos ambas legalmente ateas, sin bautizar,mira al menos nos haremos compañía en el limbo junto con unos primos. Pero ahora que me doy cuenta y relacionando la santísima trinidad con las rebajas...es un chollazo, es un pedazo de tres por uno!!!! XDD

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  32. Sin duda una lección importante, y al fin y al cabo, lo de la Santísima Trinidad es muuuuy importante ¿no?

    Un saludo

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  33. Fiebre, muchas gracias, y bienvenida!!! Yo también soy un poco ateilla, (o un mucho :); todavía no entiendo cómo se le ocurrió a mi hermana Eli pedirme algo así. . . ¡Como si no me conociera!

    Cocci, guapa!!! Sí, un poco loca sí que estoy. Pero mi hermana más!!! Sólo a ella se le ocurre que la sustituya en catequesis! Sería más fácil que hablase de física cuántica :)

    Mi casa de juguete, don Francisco se lo merece todo! Él fue quien me regaló mi primera novela y quien más me anima para que escriba :)

    Pilar, eso está por encima de toda duda: es superimportante! Poco más sabría decirte de ella, pero que es importantísima lo tengo claro :)

    Muchos besos a las cuatro, y muchas gracias por vuestros comentarios!!! Con ellos el domingo por la tarde es otra cosa:)

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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