lunes, 17 de octubre de 2011

París mon amour (Vol. I)

     Vamos tarde; tardísimo, para ser exactos.
     La culpa es de la maleta (la de JC, claro; con la mía no ha habido problema).
     —No lo entiendo —contesta, echando la vista a la cremallera, que se ha atascado a la mitad—. ¿No habrás metido tú alguna cosa?
     —¿Yo? —respondo con aire ultrajado—. ¿En serio piensas que no tengo suficiente con mi maleta para un solo fin de semana?
     ¡Claro que no, que es París!
     —¡Pues no lo entiendo! ¡Si tiene hasta barriga! —exclama con desesperación—. Y esta mañana cuando me fui a trabajar cerraba perfectamente.
     —Sí, a veces pasa eso, la ropa da de sí… Se expande, ya sabes…
     —Tendré que sacar alguna cosa, aunque no sé qué, porque sólo llevo un par de mudas y…
     ¡No! ¡Nada de tocar el contenido de esa maleta! En un instante estoy al lado de JC y al instante siguiente estoy encima de ella, tratando al mismo tiempo de no dejarme caer del todo (¡lo que no haga yo por mis planchas y mi vestido nuevo no lo hago por nada!) y de mover la cremallera, aunque sea un centímetro.
     —¡Eres un antiguo! ¿Cómo puedes hablar de mudas? —maniobra de despiste: he comprobado que si hablo a JC de cosas raras no le dejo pensar con claridad—. Ya nadie habla de mudas. Puedes decir camisas, ropa interior, calcetines, calzoncillos, ¿pero mudas? —nada, que la cremallera no cede, la muy cabezota—. Esa palabra es del siglo pasado. Pero no del veinte, no, que ése es casi el mismo siglo que éste. ¡Es del diecinueve! —¡vamos, un esfuerzo más! —. Me imagino a tu abuela hablando de mudas, o a tu madre —¡se mueve! —A la mía no, desde luego, ni a Eli o a Sofi, y tampoco a Javi ni a Jon —¡sí, ya está casi! ¡Un tirón más…—. ¿De dónde has sacado esa palabra, eh?
     Me retiro el pelo del rostro sudoroso y me levanto triunfal: ¡la maleta está cerrada!
     El taxi lleva quince minutos esperando en la calle (según testimonio del taxista, del que no dudo, aunque el importe que marca el parquímetro me hace pensar en un año, mes más, mes menos).
     —Vamos un poco justos de tiempo, de modo que si puede ir rápido… —le insinúa JC, y durante los siguientes veinte minutos pienso que serán las últimas palabras que oiga de su boca. Llegar a tiempo para coger un vuelo a París deja de parecerme lo más importante: lo que de verdad es imprescindible es llegar vivo.
     Y, sorprendentemente, lo conseguimos (desde este humilde blog quiero dar las gracias a todos los conductores que el viernes al mediodía se apartaron del camino de un taxista loco y evitaron que nos estampásemos; ¡gracias!)
     —¡Guau! —alucina JC cuando al fin nos bajamos del taxi/coche de Fórmula 1 conducido por un psicópata. Yo no digo nada: me tiemblan hasta las pestañas.
     El móvil de JC comienza a sonar.
     —Hola, Javi… Sí, ya hemos llegado… Vamos hacia el control… Vale, nos vemos en la puerta de embarque… Chao.
     Pasar el control no tiene problema: pones todo lo que se te ocurra en la bandeja, coges la maleta y vas hacia el arco de seguridad; luego la alarma del arco suena, te hacen quitarte todavía más cosas (algunas no sabías ni que las llevabas: ¿qué hace una pulsera con una piedra verde en mi pie?; tengo que hablar seriamente con mamá) y acaba cacheándote una chica rubia supermona ante la mirada flipada de tu novio… En fin…
     —No quiero ni un comentario —aviso a JC—. Y sécate la baba.
     Comprenderás que mi ánimo está tenso: pasar por una experiencia cercana a la muerte seguida de una experiencia cercana al Playboy en tan poco espacio de tiempo me ha dejado traumatizada.
     Al acercarnos a la puerta de embarque vemos una mano que se agita histérica, casi al comienzo de la fila de pasajeros.
     —Ya pensábamos que no llegabais —nos dije Jon, lanzando cuatro besos al aire y dejando que cada uno coja los suyos.
     —Sí, bueno, Lili ha hecho saltar la alarma en el control y la han cacheado y… —JC deja los ojos en blanco.
     —¿Y eso? —me pregunta Javi.
     —Creo que ha sido mi madre, que me ha puesto amuletos sin que me entere —Jon, que no la conoce, me mira incrédulo—. ¡En serio, llevaba una pulsera en el tobillo!
     —¿Tú? ¡No! —dice Javi—. No te pega nada. Eso ha sido cosa de tu madre, seguro.
     —¿Por qué no te pega? —pregunta Jon, interesado—. Las pulseras en el tobillo son muy chic.
     —Lili no lleva joyas —le aclara Javi—. Ni bisutería.
     Jon abre los ojos y grita:
     —¿No te gustan las joyas?
     —Si vamos a hablar de estas cosas durante el viaje, yo paso —nos interrumpe JC con tono aburrido.
     ¿Qué espera de un viaje con una chica y una pareja gay de recién casados? Pobre…
     —Y luego está lo de la rubia en el control —les recuerdo, y a JC se le vuelve a iluminar la mirada. Es tan fácil hacerle feliz…
     La fila comienza a moverse y en un par de pasos estamos delante de la chica de la compañía aérea, que nos pide la tarjeta de embarque y el DNI, mientras que otro empleado mira la maleta de JC.
     —Tiene que meter esa maleta en la jaula —le ordena a mi novio y señala con la mano una caja minúscula en la que pone: “si tu maleta no cabe aquí, te fastidias y no te la puedes llevar” o algo parecido.
     El corazón se me para y el tiempo comienza a ir muy despacio. A cámara lenta veo como JC se va acercando a la jaula mientras la maleta crece y crece sin parar. JC eleva la maleta por los aires y…
     ¡¡¡No!!!  ¿Cómo es posible? ¡Tiene que caber!
     —Un momento —le digo al señor de uniforme y me acerco a la jaula—. Voy a darle un empujoncito —y echo todo mi peso sobre ella—. Tiene el tamaño que dice en su página web, de modo que… —mejor me callo, porque necesito todas mis energías.
     —No, esa maleta no puede pasar —dice el tipo—. Deje el medidor libre y…
     —¡Sí que cabe! ¿No me oye? ¡Mide justo lo que dice aquí! —y le señalo los límites que marca una placa metálica colocada encima de la jaula—. ¡Lo dice Salvador Bachiller! —sigo empujando con toda mi alma: de aquí no me mueve nadie hasta que mi maleta entre—. ¡Y Salvador Bachiller no se equivoca! ¡Nunca!
     —Señora, por favor, tiene que apartarse para que…
     —¡Señorita! ¡Y quiero poner una reclamación porque esta jaula está mal! —sigo encima de la maleta, que parece que ha cedido un poquito—. ¡Y un metro, que ya no me fio de nadie! ¿Quién me asegura que esta… cosa mide lo que dice ahí?
     —Señora, no es posible…
     —¡Señorita! —busco a JC con la mirada y le señalo con el dedo—. ¡Tú, dile que no estoy casada y que deje de llamarme señora! —mi novio trata de aguantarse la risa y eso ya me nubla completamente la razón—. ¡Quiero un notario, para que levante acta! ¡Esta jaula está trucada! ¡¡¡Hay tongo!!! ¡De aquí no me muevo! —y extiendo los brazos en cruz para que nadie pase. ¡Estoy dispuesta a llegar al fondo del asunto!
     Diez minutos más tarde nos encaminamos al fin hacia el avión; la maleta de JC va feliz a mi lado. Mi novio ha tomado las riendas de la situación, la ha abierto y me ha puesto dos jerséis, una rebeca y un vestido encima, hasta que ha desaparecido el presunto “exceso”. Pero yo no olvido: ese medidor está mal…
     —¿Y mis camisas? —pregunta JC, enfadado—. Porque en mi maleta no están, ni tampoco mis mudas.
     …y a la vuelta investigaré. Llevaré el asunto a los juzgados, si es necesario. ¡Estoy dispuesta a llegar hasta La Haya!
     —¡Y tampoco he visto mi pijama, ni los pantalones! —me mira muy serio —. ¿¿Qué quieres que me ponga, tu vestido??
     Este chico se disgusta por unas pequeñeces… ¡¡¡Qué más da, si nos vamos a París!!!
     
     Continuará…

42 comentarios:

  1. Siempre me sacas una sonrisa, y no es coba. Gracias, chula. Tiene que ser bonito y duro ser tu pareja.

    Un beso ;-)

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  2. Sbm, me alegro mucho de sacarte una sonrisa pero qué he de hacer, por amor de dios, para que sueltes una carcajada? Es que me encanta reir y que la gente a mi alrededor se ría :)
    JC tiene mérito, ahí te doy la razón. De hecho, hay quien opina (mis hermanas, por ejemplo) que es un santo. Yo creo que es un tío guay.
    Un beso, chulo

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  3. AY nena la compañía Low cost son lo peor... y si encima eres mona y te toca la azafata borde te lo pesa al mg por joder... es pura envidia... yo siempre procuro ir a facturar donde hay un hombre suelen ser más permisivos... piensan "ay mujeres" se sienten superiores un rato y lo dejan correr...
    en fin que tu JC es un santo pero ya lo sabías ¿verdad?
    Besos

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  4. Jajaja, eres mi heroína, como dominas todas las situaciones y puedo entender perfectamente a don J.C. que sea tan fácil hacerle feliz.

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  5. Un santo, un santo.
    Muchos besitos, preciosa.

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  6. Al final a tu chico que ha tenido que llevar todo el fin de semana la ropa que llevaba puesta encima en el viaje...
    Eres una chica tan malvada como graciosa!

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  7. ¿pa qué quiere él tantas cosas? París, siempre París

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  8. Jajaja, menudas risas!! aún se le pasó pronto lo de la maleta.
    Quiero la continuación de esta entrada para seguir con el viaje a París :D
    besos!

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  9. Somos todas iguales...no te imaginas lo identificada que me siento contigo.
    Ha sido divertido. Saludos.

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  10. un JC con soda!!
    se merece el nombre de un cubata. Dile que un humilde servidor le ha cedido el gran honor de tener un cubata a su nombre.
    seguro que volaste con Ryanair (los más malos del mundo mundial) o con Easyjet...

    mola leerte pero sigo intrigado con tu edad. Me la juego como si esto fuera Montecarlo y digo 34...

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  11. Cruela, la compañía era super-hiper-low cost; la jaula medidora era minúscula (claramente irregular) y el tipo de la compañía tenía muy mala idea (y eso que yo iba supermona, que es París!) Y sí, JC es un sol :) Un beso, guapa!

    El españoleto, a JC le he pillado ya el punto :) Tiene su carácter (eso dice su madre), pero conmigo es un cachico de pan. Otro beso grande!

    Jana, sí que lo es:) Un besazo.

    Celia, bienvenida!!! Fue peor: llevo la ropa de Jon, que es el marido de su hermano. . . Ya os contaré en la próxima entrada! Un beso!

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  12. Pilar, eso digo yo: ¿quién tiene que estar divina, con a, en París, él o yo? Yo lo veo claro:) Un beso!

    Ojizarka, sí que sé le pasó pronto el disgustillo: JC tiene memoria de pez para los enfados y se le olvidan rapidísimo. Otro beso!

    Raquel, yo habría necesitado el baul de la Piquer, y aún así no me habría cabido todo lo que quería llevarme. ¿Y pretenden que me apañe con una maleta/maletín del pin y pon? Que soy una chica, por favor! Un besazo!

    Sandler, tienes un acierto de dos posibilidades: sí que volamos con Ryanair (gente cruel donde la haya) (si alguno de mis seguidores es empleado de Ryanair, esto no va por él/ella), pero no tengo 34. . . Y le he dicho a JC lo del cubata y le ha encantado! (dice que desde luego se lo merece y que ya era hora de que alguien pensara en él para algo así :). Un puñado de besos!

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  13. En fin, es obvio que tienes más de 34 sino ya te habrías quejado. Dile a JC que espero su propuesta y que se invite a unas rondas de JC con soda!!

    muaks;)

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  14. Eres buena Lili, consigues llevar tus cosas y a la vez obligas a JC a tener que ir de compras por París porque necesita ropa para ponerse!!!, chica lista!.
    Muero por saber que pasó a la vuelta con el equipaje...jajajaja
    Un beso guapa

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  15. Síii!!! París, l'amour, oh-la-láaa!!! Ya tengo ganas de leer la siguiente entrega, jejeje...
    Y de volver a París, el otro día vi Midnight in Paris y... joooo... quiero volver...
    Sobre la maleta, jeje, ya te contaré cómo me va en diciembre, que me voy a pasar fin de año en Lanzarote y me he prometido no facturar, jijiji...
    Un beso, guapa!

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  16. Me parto...En mi caso es al revés, él es el que se lleva media casa en la maleta. Y en cuanto a lo de Ryanair, pues si, son malos malísisimos. A mi una vez en Dublin no me dejaban pasar y la maleta había llegado a Dublin, así que tenía que poder volver, la tía se aprovechó de que mi escaso dominio del inglés, y ya me estaba preparando la factura para pagar, pero vamos que empezé a empujar la maleta, a menear el medidor, y entró, vaya si entró, y luego le dije cuatro cosas con calma, pero cuatro cosas. Ains que dura es la vida del turista. Besitos

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  17. JA, JA, JA, es que me parto contigo!!!! estoy con Cruela, tienes que facturar o pasar la maleta donde haya un tío...le haces cuatro bajadas de párpados y por la jaula pasas hasta un elefante....que te lo digo yo!!!! y tu J.C. un santo!!!! un santo!!!
    Besossssssssssssss

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  18. Si es que JC prestando atención a nimiedades tales como "voy a llevar esta ropa tres días seguidos hasta para dormir"... ¡¡¡Qué carácter!!! XD.

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  19. Jajajajajaajaja, ya veo que el viaje empezó movidito! jejejeje, que ganas tengo de saber más cositas del viaje. Seguro que nos podrás contar mil y una anécdota más!

    Besucos

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  20. Cuida de tu JC porque es un santo, Lili!! No todos los novios aguantan que les invadas un poco (un poquito solo) su maleta, jajaja.
    Deseando que nos cuentes el resto del viaje!!
    Un beso

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  21. Ey, Sandler, claro que no tengo más de 34! Tengo treinta-y-alguno-más :) Le doy el recado a JC. Un beso!

    Merluca, el que es bueno es JC! Bueeno, y yo también:) Ya te contaré más cosillas. Un beso, guapa!

    Sweety, eso es fácil, que no tienes que llevar abrigo! Sólo bikinis y vestiditos y quizás alguna rebeca, y faldas y camisetas, y . . . Sí, ya me contarás cómo te apañas, que yo para esas cosas no valgo:) Otro beso!!!

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  22. Volvoretinha, menos más que al final pudiste meterla! Es un trabajo duro (digo yo), pero hay que tener un puntillo sádico, porque se les ve que disfrutan cuando parece que la maleta se queda atascada. Los ojos empiezan a brillarles y. . . Oh, que gente tan cruel! Otro beso :)

    Metamorfosis, yo la próxima vez facturo, aunque sea para un día, que tanto disgusto no me merece la pena. Y lo de la caidilla de párpados no sé, que parece que esta gente no tiene sentimientos. . . (o a lo mejor tengo que practicar; mmmm. . ., luego me miro en el espejo, a ver si es que no lo hago bien :) En lo de JC estoy totalmente de acuerdo :) Más besos!!!!

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  23. Doctora Anchoa, cuando le da por ponerse quisquilloso. . . Menos mal que luego pudo ponerse algo de su cuñado (ya os contaré :) Un beso, guapa!!!

    Sra. T., el viaje luego mejoró muchísimo, pero tengo que resumir la entrada, porque me salen diez hojas y no hay derecho, que cualquier día me mandais a por uvas :) Un superbeso!!!

    Isa, lo de JC es tremendo (y la razón de que dejara nuestra tierra y me viniera para la capital). Pero él lo vale! Un beso, guapa!

    Y millones de gracias a todos por vuestros comentarios; sois la repera!!!

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  24. Unas pequeñeces, por cierto.
    Ese JC, siempre dando importancia a cosas que no la tienen...

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  25. Verdad, :(? Si es que es un exagerado, hombreya!
    Un beso:)

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  26. Sandler, ok? ¿Qué significa ok? ¿Piensas que tengo treinta-y-algunos-más pero en el fondo estás segurísimo que soy un caso parecido a Ana Obregón (una mente de... 36, por ejemplo, encerrada en un cuerpo de 80?
    Ese ok me ha dejado desconcertadísima :)
    Un beso!

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  27. Lili: Ey, Sandler, claro que no tengo más de 34! Tengo treinta-y-alguno-más :)

    Sandler: ok.

    qué es lo que te desconcierta?

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  28. Ves? Otra pregunta desconcertante.

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  29. jajaaja. ok!

    No, simplemente que me ha quedado claro que no tienes 34!! el resto te lo has montado tu!!!
    tienes entre 31 y 33.

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  30. Sandler, eres un tío guay! Y sí, puede que me haya liado yo un poco. . . Entonces quedamos en 31, ok?
    Besos!!!

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  31. Pues por dos días yo no me enfadaba. Ni por falta de equipaje ni por falta de nada. A Paris no se puede ir a dormir un fin de semana. Pero vamos, que lo mejor de todo es sacarle punta a los mil inconvenientes de cualquier viaje.

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  32. Muy bonitas tus letras.
    que tengas una buena semana.
    un abrazo desde Jaén

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  33. Houellebecq, bienvenido!!! Llevas razón en todo lo que dices: París necesita al menos dos meses, y claro que hay que sacar inconvenientes de los viajes: a ver, si no, que os iba a contar yo :)Un beso!

    Miguel de la T.P., bienvenido tú también! Maravillosa tu tierra. Un beso!

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  34. La Celia a la que diste la bienvenida era esta celia la celia de Si es gratis...
    Es que me lié con el usuario...al poner el comentario.

    Espero que no tengáis problemas con los de 34...que os veo preocupados con la edad :-P

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  35. vaya...mola!! 31 es una buena edad (aunque el comment de Ana Obregón me ha quedado grabado..jajaja)

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  36. pues eso, qué más da el mundo entero SI VOSOTROS OS VAIS A PARIS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, quien se acuerda de las mudas, del pijama, ni de su propio nombre cuando estás paseando por París!!!!!!!!

    que risa!!!!!


    un beso

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  37. jajajajaja,mira que tienes gracia contando las cosas...
    Así que el viaje genial,ya de entrada peleándote "con todo Dios"
    Ahora... ¡tu novio tiene el cielo ganado!

    Un abrazo.

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  38. Jajaja, Celia! Mira que lo pensé. . . Un beso, guapa!

    Sandler, 31 a la una, 31 a las dos, 31 a las tres. . . Adjudicado a la srta. Lili!

    María Oliver, que maravilloso París, es cierto. te olvidas de todo. Pero fue tan cortito. . . Estoy deseando volver! Un beso!

    El canto de la luna, si yo soy muy pacífica, pero a veces me ofusco :) Y sí, JC es muy muy buena gente! Otro beso!

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  39. Lo de que lo llame "mudas" es real? Porque en ese caso deberías haberle vaciado la maleta entera, llenarla de tus cosas, dejarle en casa y largarte tú a París. Ah, y no volver.

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  40. Take, es real de verdad!!! JC es un chico genial pero tienes esas cosillas que me hielan la sangre. . . La culpa es de mi suegra, y por eso se lo perdono (a JC, a mi suegra no). Un beso!!!

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  41. Juas!!! Si vieras la que preparó uno en mi viaje de vuelta...pero mira...lo contaré! Ahora que lo tuyo, ya te vale...sacar cosas de JC para meter las tuyas, vale que es parís pero no es para tanto!!!

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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