viernes, 21 de octubre de 2011

París mon amour (Vol. III)

   —¡Es ése! —exclamo, señalándole a JC mi mayor anhelo, que se mantiene erguido y majestuoso, reinando entre tanto recién llegado que intenta quitarle el puesto. Claro que eso es imposible.
    —No está mal —responde JC como si tal cosa.
    —¿Qué no está mal? —lo miro y no me lo creo; ¿tantos años juntos y sólo es capaz de decir eso?—. ¿En serio opinas que no está mal? ¡El Lady Dior no está mal! ¡El Amazona no está mal! —le señalo con el dedo, escandalizada—. ¡Tú no estás mal! ¡Pero él…, él es perfecto!!!
    ¿Cómo dices? ¿Johnny Depp? ¿Qué diablos…?
    ¡Estoy hablando del 2.55, el bolso más maravilloso del mundo! ¡Una auténtica obra de arte! ¡Una escultura en piel! ¡Un…
    —¿Estás loca? —exclama JC. Se ha acercado a él y está mirando el precio—. ¡Cuesta más de lo que gano en un mes!
    No puede ser. ¿Quién le ha puesto una etiqueta con el precio? ¿Dónde está la dependienta, que me va a oír? ¡Ese bolso no tiene precio! ¡O, al menos, no hasta que haya pensado cómo convencer a JC de que de verdad lo necesito tanto como respirar!
    —Cariño, pero es una inversión, igual que comprar un cuadro de los de esta mañana. Algún día estará en un museo, y entonces me agradecerás que insistiese tanto en…
    —¿Estás comparando un bolso con un cuadro del Louvre? —mueve la cabeza con incredulidad.
    —¡No es un bolso, es un 2.55, el alma de Coco, el espíritu que mueve todo Chanel! —mientras hablo me doy cuenta de cuanto desperdicio supone mi trabajo en la asesoría: de vuelta a Madrid, mandaré mi currículum a Chanel y me apuntaré a clases de francés. Nunca se sabe…   
     —Venga, Lili, baja a la tierra —JC me coge de la mano y me arrastra lejos de él.
   —¡Volveré a por ti, te lo juro! —consigo gritarle, pero creo que no se ha dado por aludido. En cambio, un señor trajeado me mira con desaprobación a través de su monóculo (¡madre mía, no sabía que algo así siguiese existiendo!; me refiero al monóculo, que señores trajeados también hay en Madrid).
    —Me he quedado sin ganas de nada —le digo a JC, dejándome guiar hacia las escaleras mecánicas—. Si no lo tengo a él, no quiero nada de na… ¡Guau, qué es esto?
    JC mira a su alrededor.
    —Ropa, ¿no?
    ¡Sí! ¡Ropa increíble y maravillosa, cientos de marcas con millones de percheros a rebosar de moda francesa!
    —Si quieres te puedes quedar ahí —le digo a JC, señalándole un asiento en uno de los balcones interiores de Lafayette—. Yo voy a echar un vistacillo…
    ¡Esto es un sueño!
    Los minutos vuelan, mi tarjeta tiene vida propia y mi conciencia, que ha permanecido callada durante las primeras horas, comienza a hablar. “¡Cállate, qué estamos en París!”, le digo, y continúo feliz entre vestidos de Maje y jerséis de Stefanel. “¡Para ya! —grita ella, obstinada— ¡te digo que pares!”.
    —¡Lili! —oigo una voz a mis espaldas y me giro, aterrorizada ante la perspectiva de ver a mi conciencia en persona.
    —¡JC, qué alegría! —sigo su mirada y analizo las bolsas que llevo en las manos—. Parece más de lo que es.
    —Eso espero. Anda, vamos.
    —¿A dónde? —¿no pensará que devuelva algo de lo que he comprado? ¡Eso es imposible!
    —A comprar una maleta. Si quieres llevarte todo eso a Madrid, tendrás que facturar.
    ¡Bien pensado!

* * *

    El domingo se esfuma entre crepes, paseos por Montmartre, les Invalides, Notre Dame y copas de chardonnay.
    Ahora es lunes, casi no ha amanecido, y toca volver a casa.
    Hemos facturado nuestra maleta nueva (es preciosa, muy francesa y muy chic) y estoy acurrucada en el asiento del avión. Quizás pudiésemos quedarnos una temporada en París. JC podría trabajar de…, no sé, camarero o algo así, y yo en Les Galeries Lafayette, entre bolsos y zapatos de lujo, maquillajes, colonias, vestidos de fiesta y…
    —Lili, ya hemos llegado —susurra JC, dándome un empujoncillo suave.
    —¿A París? —le pregunto, estirándome en un intento de desperezarme.
    —A Madrid.
    Oh, vaya… No es que Madrid no me guste pero, ya sabes, no es París.

* * *

    —¡Se ha perdido! —le digo a JC delante de la cinta transportadora, que no deja de escupir maletas. Pero ninguna es la nuestra.
    —Cálmate, Lili, que aún están saliendo más —responde JC, sin separar la vista de la cinta —. ¡Allí está!
    —¿Dónde? —le pregunto. JC me señala una maleta horrible—. No, esa no es. La nuestra es mate, no brillante.
    Y allí seguimos, cinco minutos, diez, quince…
    —¡Se ha perdido de verdad! —¡no me lo puedo creer!
    —No sé, Lili, es muy raro. Igual está en otra cinta; voy a echar un vistazo.
    JC se marcha cuando una horrible verdad se abre paso en mi cabeza: ¡me han dado el cambiazo! ¡El dueño de esa horrible maleta brillante, que sigue dando vueltas solitarias en la cinta, se ha llevado la mía!
    ¡Qué asco de gente, pero qué asco!
    Miro alrededor y no veo a JC. Da igual, me voy al mostrador de reclamaciones. ¡Que se preparen, porque me van a oír!
   ¿Dónde está el puñetero mostrador?
    Ya veo cual es el truco: ponerlo en un rinconcillo lúgubre y oscuro para que nadie lo encuentre, pero eso no les va a funcionar. ¡Conmigo no! ¡Aunque me tenga que quedar a vivir aquí, encontraré ese…
    Vale, está ahí delante; los nervios y el disgusto me nublan la visión.
    —Hola, buenos días, ¿en qué puedo ayudarle? —me pregunta una rubia muy sonriente y que me cae fatal desde el primer instante: ¡a mí no se me ablanda con sonrisas, que en esa maleta van mis planchas del pelo! ¡Y mi ropa nueva!
    —Han perdido mi maleta —le digo con frialdad.
    —Bien, si puede rellenar este formulario, por favor —me pasa un folleto de varias hojas y comienza a teclear en el ordenador—. ¿Qué tipo de maleta es?
    —Francesa —contesto—. Gris marengo. Y mate.
    —¿Qué es francesa, una marca? —pregunta sin separar la vista de la pantalla.
     ¿Esta chica es tonta?
     —Una nacionalidad —trato de calmarme—. Compramos la maleta en París.
     —Aha —asiente con la cabeza—. ¿Podría decirme el tamaño y la marca?
     —Marca francesa y tamaño grande —contesto, toda paciencia.
     —¿No sabe la marca? —y, ahora sí, me mira fijamente.
    —¿No la sabe usted? ¡Porque no creo que haya tantas marcas francesas de maletas, y aquí la experta es usted, y no yo! —me estoy alterando…
    —Aha, no sabe la marca —escribe; lo dejo pasar y me centro en inspirar, expirar, inspirar, expirar...—. Color gris oscuro, ¿no?
     —¡No! —¡ceporra, que eres una ceporra!—. ¡Gris marengo, que no tiene nada que ver con el gris oscuro, ni con el gris acero ni con ninguna otra clase de gris! ¡Gris marengo!
    —Bien, gris —dice la rubia—. ¿Y el contenido?
    —¡Marengo! —recalco—. Y el contenido, pues unas planchas del pelo, un vestido de Maje, dos jerséis de Stefanel —me están dando ganas de llorar, pero me sobrepongo y continúo—, una falda de Naf Naf, otra de…
    —¿Tiene los tickets? —me interrumpe.
    —Algunos sí, pero otros están en la maleta —la rubia me observa con indiferencia; ¡qué poca empatía, pero qué poquita! —. ¡En la que me han perdido ustedes, que son unos incompetentes! ¡Es una vergüenza que mi maleta atraviese todo el mundo sin ningún problema y venga a perderse justo aquí!
    —Señora, por favor…
    —¡Señorita, rubia de bote! —un brazo tira de mí, y trato de soltarme—. ¡Son todos una pandilla de garrulos, que no saben ni traer una maleta! —¿pero quién me está cogiendo?— ¡Exijo que me devuelvan mi maleta ya!
    —Lili, está aquí —me quito el pelo de la cara y veo a JC con la maleta solitaria de la cinta transportadora.
    —¡No, de eso nada! ¡Esa maleta brillante no es la mía! —¡mi propio novio trata de timarme? —. ¡La mía era mate! —miro a la rubia y le susurro con voz amenazante:— Gris marengo.
    Espero que cuando se acueste esta noche esas palabras resuenen en su cabeza una y otra vez y no la dejen dormir. ¡Espero que no pueda dormir nunca más!
    —¿Podría hablar con seguridad, por favor? —oigo a la rubia, que ha descolgado el teléfono y está pálida. ¡Ja! ¡Ya verás como ahora sí encuentran mi maleta!
    —Lili, guapa, esta es tú maleta —insiste JC en voz baja—. Y no es brillante, es que está mojada. Mira, pone tu nombre.
    El corazón se me para y la sangre se escurre por mis pies. Mi palidez supera a la de la rubia cuando me acerco a la maleta y veo la tarjeta identificativa: Lili D…, calle…, Madrid.
    No, no, no, no, no, no, no, no…
    Hay dos posibilidades. La primera es insistir en que esa maleta no es mía y mantenerlo hasta la muerte. Opto por la segunda.
    —¡Vamos! —le digo a JC y salgo corriendo, tirando de la maleta, que ahora sí parece mate.
    —¡Lili, qué haces? —me pregunta mi novio, echando a correr detrás de mí—. ¡Discúlpate al menos con la pobre chica!
    No, eso es imposible: le he dicho tantas cosas que no sabría ni por dónde empezar.
    —Estás como una cabra —dice JC, ya en el taxi camino de casa.
    Lo pienso con detenimiento.
    —Sí.
    Poco más puedo decir. Sólo espero que no vaya a más.       

43 comentarios:

  1. jajajaja, creo que el éxito de tus diálogos es que marcas perfectamente a cada uno de los personajes!

    Hoy sí me has hecho reír (no sólo sonreír), será que no tengo un día malo del todo :-P

    Un beso, chula!

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  2. jajajjaja..... Que peligro tienes con la tarjeta de crédito...y sigo pensando que JC es un santo, menos mal que hay sofás para los que no nos gusta ir de compras, algunos muy cómodos por cierto (si, te parecerá raro, pero no me gusta ir de compras). Me he partido con la guerra de los grises, por que a mi me pasa lo mismo. No entiendo por que hay tantos nombres de colores?. Una vez una excompi de piso, pintó el salón en mi ausencia, yo le dije que me daba igual el color, y me llamó para decirme que lo había pintado de color rosa arena...y te juro que me moría de la curiosidad por saber cual era ese color, por que no lograba identificarlo. Y aún hoy en día ese color me parece simplemente un rosa muy clarito, pero no se lo digas a mi compi!! Bisous mademoiselle.

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  3. Soy JC y estoy pensando en buscar ayuda profesional; para Lili, por supuesto.

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  4. Sbm, gracias, chulo! Ya era hora de que te rieras, eres un chico difícil:) Un beso!

    Volboretinha, hay miles de millones de colores! JC se echa a temblar cuando le digo que quiero unos botines cámel o un bolso beige: para él existen el blanco y el marrón, y lo demás son inventos míos :) Ya, si hablamos de colores de paredes. . ., eso sí que es un mundo! Otro beso, guapa!!!

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  5. JC!!!!! Voy al salón, ahora vuelvo. . .
    Sí, sí que es JC, el auténtico (lo he dudado, porque él sabe que lo mío no tiene solución y que la ayuda llega tarde :) Guapo, me traes una copita de chardonnay? Por favor? Besos a puñaos!

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  6. Nena, después de este viaje a París estoy pensando en si a JC no habría que hacerle un homenaje o algo! pero otra cosa te digo, que una tipa no sepa distinguir entre el gris perla, el marengo y el metal, vamos, vamos, vamos. Hasta ahí podíamos llegar!

    besos!

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  7. Jajaja, muy bien Lili mandando, estoy contigo, la ropa es una de las características que nos diferencia de los demás, hay que mantener siempre un nivel, que no se diga, la marca es prestigio. Sabes que nosotros no podemos ir de cualquier manera, aunque no nos comprendan, siempre compraremos lo mejor. Eres autentica, París se ha rendido a tus pies y don J.C. como lo que es, un caballero. Insuperable. Un abrazo a los dos.

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  8. Me ha encantado el momento gris marengo, no sabes la de veces que me he discutido con hombres, por el tema de llamar a los colores por su nombre y no generalizar. Por dios!
    besote

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  9. que grande JC q viendo el panorama, en lugar de dcir nada piensa en comprar maleta para llevar todo eso! Me pasa a mi eso y seguro q hubiera tenido q ser yo la q dijera q necesitaba otra maleta!
    Yo cnd volví de Ibiza este verano tp encontraba mi maleta, y es q salió por una terminal diferente a la q ponía en pantalla, me puse de los nervios y para no perder el bus a mi pueblo tuve q ir en taxi y pagar un pastón! Ya está, ya me he puesto nerviosa!! jajaja
    un beso

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  10. ¿¿¿De verdad es tan grave no saberse los nombres de tooooodas las variedades de colores??? jeje... Creo que no seré capaz...besitos guapaa y buen finde para ti también.

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  11. Esto es digno de una escena para Steve Martin y Goldie Hown (se escribe asi?)

    Genial!

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  12. Esta entrada solo tiene un nombre Lili: FABULOSA! Cuanta realidad en tan poco espacio... y como los otros lectores tambien te puedo decir que el momento GRIS MARENGO es genial. Gris oscuro? Que no hombre, gris marengo! jajaja. Y sospecho que la prota eres tu... asi pues disfruta de tus compras parisinas. Un beso!

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  13. Ese es el problema de los colores raros, si tu maleta hubiese sido amarilla con una pegatinaza de Cobi la habrías identificado rapidamente, pero te vas a lo glamuroso y así pasa ;P

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  14. Baño de espuma, tisana caliente (o copa de champán), y mimos muchos mimos, quizás te recuperes, si no es así, ponte la ropa nueva y olvidate de la Visa.

    besos

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  15. Tu cabreo con la rubia de bote no era para menos. Por dios, GRIS MARENGO!!! Eso lo sé hasta yo (cuando se supone que los tíos no distinguimos más colores que los 12 de los plastidecor)...

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  16. Fle, es que si no te sabes toda la gama de colores no estás preparada para la vida moderna! JC empieza a no sorprenderse de nada conmigo :) Un puñao de besos, guapa!!!

    El españoleto, yo soy muy de Zara, pero no puedes ir a París y no traerte moda francesa!!! Lo malo es que el dinerillo no nos da para lo que de verdad quiero (mi 2.55!!!)), pero todo llegará. Cuando nos conozcamos, nos tenemos que ir de compras!!! Lo de París fue mutuo: yo también cai rendida. Y lo de JC es. . ., él es así :)Muchos besos!!!

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  17. Celia, ellos dirán que nosotras somos complicadas, pero es que a veces ellos no se esfuerzan!!! Un besazo!

    Ojizarka, cómo te entiendo!!! Yo lo pasé fatal, pero cuando vi que mi maleta era la que estaba en la cinta (cuando se secó dejó de parecer brillante y volvió a ser mate - preciosa) casi me da un infarto, en serio. Pasarán siglos antes de que yo vuelva a la T1 de barajas (deben de tener mi foto entre la gente peligrosa). Muchos besos!!!

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  18. Volvoretinha, lo de los colores es regular de malo, pero es que la tipa del mostrador estaba pasando más de mí. . . Y me estaba mirando por encima del hombro, en plan "tenemos tu maleta secuestrada y te fastidias porque nos la vamos a quedar hasta que nos de la gana", y mis planchas del pelo iban en ella, y la próxima semana va a llover en Madrid, y. . . Se juntaron muchas cosas!
    Muchos bicos, guapa!

    Rebeca, muchas gracias! Y bienvenida! Sí, es verdad, parece de una peli, pero es que me pasan unas cosas tremendas. . . Muchos besos!!!

    ARN, bienvenida tú también! Hay muchísima diferencia entre un gris oscuro y un gris marengo (este último es mil veces más bonito que el gris oscuro normal!). Por cierto, después de algunos chicos malos apareció JC en mi vida (hace ya 14 años) y me di cuenta que prefiero a los príncipes azules que a los villanos :) Un beso, guapa!

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  19. Hola,preciosas letras van desnudando la integral y pura belleza de este blog,si te va la palabra elegida, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, buen día, besos numantinos...

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  20. Mi casa de juguete, lo que ha dado de sí París! Un beso, guapísima, y gracias :)

    Doctora, pero si mmi maleta es amarilla con un Cobi me da un ataque y acabo en el hospital!!! Más besos!

    Pilar, seguiré tu consejo. Crees que aún tengo posibilidades de recuperarme? Cada día me noto más desatá, así que no sé yo. . . Lo de disfrutar de la ropa nueva está hecho (que algo tan superficial me haga tan feliz me preocupa :) Muchos besos!

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  21. Take, tú eres un tío de los que valen!!! A la del mostrador de reclamaciones casi le arranco el pelo, te lo juro (menos mal que soy superpacífica y calmada y tengo un autocontrol fuera de lo normal, que si no. . .) Millones de besos!!!

    Don Vito, muchas gracias por tu visita! Te la devolveré en tu blog, prometido. Un beso!

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  22. JC, todavía espero tus propuestas de copas....ya estás tardando!

    buenas por cierto Lili!

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  23. Muchas gracias por visitar mi blog. El tuyo también me gusta, me gusta la letra y además me gusta mucho Wodehouse
    Me he puesto de seguidora
    Un beso

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  24. Jejejejejejej, que bueno!!!!!!!!!!!!!!!!!! lo que me he podido reir, ejejejejje. Eres una crack! ejejej

    Besicosw

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  25. Por unos minutos creí de veras que la habías perdido, qué puteo, por Dios. Brillante, mojada... uffffff.
    Sigo diciendo que JC es un santo de los de verdad, lo del bolso ya lo pillarás la próxima, segurísimo, y si no ¿has pensado en las imitaciones, chica? No es tan grave... y no me mates, por favor, pero es una opción, ¿eh? Yo he estado 18 años vendiendo en el mercadillo y se encontraba de todo a unos precios... ¡uau!
    Besitos.

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  26. Ay Lili, qué risas me he pegado leyéndote!! Pero reconozco, que sin ser yo la perjudicada, me he agobiado un poco pensando que te habian perdido la maleta con la ropa nueva, jajaja. Lo importante es que apareció (y que en el aeropuerto de Barajas habrá muchas azafatas y no tendrás que encontrarte mas con la rubia)

    Un beso

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  27. Hola; he visto que has tenido problemas con las actualizaciones de tu blog, en los blogs de tus seguidores, porque ví tu pregunta en el foro de ayuda de blogger. A mi, me pasa lo mismo y quería preguntarte como has conseguido solucionarlo, me ayudarías mucho, la verdad. Un beso y gracias!

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  28. Sandler, JC me ha prometido que esta tarde te pone la receta de la copa (es que de primeras sólo se le ocurre el whisky-cola :). Otro beso para ti!

    Alicia, bienvenida!!! Que ilusión me ha hecho lo de Wodehouse: es mi escritor preferido. Lo malo es que es difícil encontrar libros suyos (siempre que paso por una librería de segunda mano entro, a ver si hay suerte). Un beso

    Sra. T, me alegro de que te rieses! Lo que no me pase a mí. . . Más besos, guapa!

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  29. Jana, que cosas tienes !!! Cuando vivía en Almería siempre nos comprábamos los zapatos en el mercaíllo (eran los mejores, en serio). Luego apareció Zara, nos mudamos a Madrid y adios mercaíllo. Y lo de la maleta era grave sobre todo porque iban mis planchas del pelo (en eso sí que no hay comparación: las GHD son las mejores del mundo mundial, y con lo que me costó convencer a JC de que mi pelo de verdad las necesitaba. . .). Un beso, guapísima :)

    Isa, ¿tú crees? Ay, ojalá, pero a mí me da que han repartido fotos mías y que cuando vuelva al aeropuerto van a saltar todas las alarmas. Más besos!

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  30. Hola, Coquetissima! Sí que se me solucionó el problema (por ahora; cruzo los dedos). La chica de google que me ayudó (y que fue superamable, en serio) me dijo que el problema era que pasaba las entradas desde un documento word (yo las escribía en word y luego las pegaba en el blog); me dijo que después de escribirlas en word las pegase en el bloc de notas y desde ahí las copiase al blog. Y con las fotos me dijo que las pasase directamente desde la cámara. Espero que te sirva de ayuda. Un beso y suerte :)

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  31. Si es que vaya con la rubia!!!1 hay gente que está en el mundo porque tiene que haber de todo!!!! mira que no saber lo que es el gris marengo??? y eso que le tocó algo facil, menos mal que no era azul petroleo, si no ya la matas a la pobre!!!!
    Besos a ti y a San JC.

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  32. Metamorfosis, el gris marengo es un básico, por dios! De todos modos, pobrecilla la rubia, le dije tantas cosas que igual ha tenido que ir a terapia o algo. Pero acabo de entrar en una fase zen: nada de reclamaciones al menos en un par de días (antes me ponía retos más difíciles; ahora soy más realista:). Muchos besos, guapa!

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  33. Lili; dile a JC que un whis-cola no vale!

    PEPI, FA, CLAU Y MA: los jinetes del apocalipsis??

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  34. Qué blog tan genial!! no lo conocía y me he encantado. ¡te sigo!
    Un beso,

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  35. Adam, secretillo: mis hermanas, mi sobrinilla y mi madre (nombres reales; bueno, el de mi madre, no, que es abreviatura de mamá). Cuando nos juntamos las cinco lo pasamos guay!
    Y ya le he dicho a JC que eso no vale :)
    Otro beso

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  36. Fani, bienvenida!!! Me alegra mucho que te guste :) Otro beso para ti!

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  37. jajajaja,cada capítulo mejor que mejor...
    Sabes contar las cosas con tanta gracia,que yo ya me veo en el papelón...
    Ahora...JC,tiene el cielo ganado...
    ¡Me encantó seguirte en tu viaje a París!
    Si sigues haciendo de las tuyas,yo me apunto a ir contigo.
    ¡No cambies!
    Un abrazo.

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  38. Pues ya lo siento, pero yo sí espero que vaya a más. Para que nos lo puedas contar luego, digo XD.

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  39. Muy divertido tu texto, Lili, los diálogos me matan...
    Besos.
    HD

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  40. El canto de la luna, muchas gracias!No sabes cómo me alegro de que te guste. Sí, JC es buenecillo, la verdad :) Y no tengo pensado cambiar! Un beso, guapa, y mil gracias por tu visita

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  41. Doctora Anchoa, la cosa parece que se agrava por días, aunque hoy estoy más tranquililla :) Un beso fortísimo, guapa!

    Humberto Dib, que alegría verte por aquí! Besos para ti también :)

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  42. Es por eso que las chicas que trabajan en reclamaciones del aeropuerto estan traumatizadas, estresadas, les dan ataques de panico y de ansiedad... Comparto tu gusto por muchas marchas francesas, pero no por el bolso, que, sinceramente, no me dice nada (o casi nada). Es uno de esos que siempre ves en los manteros...

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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