domingo, 27 de noviembre de 2011

La revelación

 Viernes, 25 de noviembre de 2011    
    Me acabo de levantar y casi me muero del susto. ¿Qué me ha pasado en la cabeza?
    —¡JC! —¿pero qué es esto?—. ¡Ven!
    —¿Qué pasa, guapa? —me pregunta mientras se hace el nudo de la corbata.
    —¡Mira! —y le enseño el pelo acartonado. JC se acerca y lo examina, mientras el pánico me recorre el cuerpo.
    ¿Dermatitis? ¿Seborrea? ¿Calvicie? ¡Madre mía, a mis treinta-y-alguno años más y calva! ¡Tendré que comprarme una peluca!
     —Es nata —dice JC.
    ¡Ohhhhhh, una peluca! Puedo aprovechar y probar con un rubio platino, a lo Marilyn, que yo siempre he sido rubia de corazón. O con un pelirrojo estilo Rita Hayworth…
    —Lili —miro a JC, extasiada ante la imagen de una melena ondulada—. Es nata.
    —¿Nata? —no lo pillo.
    —De los profiteroles de anoche, supongo. 
    —¿Y qué hace ahí? —le pregunto, despistada; él eleva los hombros en un signo de interrogación—. ¿No me voy a quedar calva?
    JC suelta una carcajada y se va hacia el dormitorio para terminar de vestirse.
    —¡Por ahora no!
    Me huelo el pelo y…, parece nata. Un poco rancia, quizás. 
    ¡Argh, que asco! ¿Qué hago, por Dios? ¡Qué es tardísimo! Quizás si me lo recojo en una coleta…
   —¡Lili, llaman a la puerta! —grita JC desde el dormitorio
   Ya lo sé, no estoy sorda. ¡Pero no puedo abrir con el pelo así! ¿Y quién llama a las ocho de la mañana?
    Me acerco de puntillas y echo un vistazo por la mirilla.
   —¡Lili, soy Monikey, la antigua presidenta! —sí, es ella, impecable en un traje negro—. ¡Lili! ¿Estás ahí? ¡He visto luz por la ventana! ¡Lili!
    Abro la puerta y la saludo, educada aunque con un punto de frialdad. ¡Qué no son horas!
    —Buenos días, Monikey.
   —¡Lili, tenemos una emergencia! —exclama, con el espanto pintado en la cara; la miro con suspicacia y espero—. ¡Han alterado la fachada del edificio!
    —¿Que han hecho qué?
    —¡La fachada del edificio, la han alterado! —insiste, elevando la voz—. ¡Un horror, no imaginas!
    ¡No me lo creo!
    —¿Cuándo? ¡Si anoche estaba todo bien!
    —No lo sé,  pero es algo terrible —y añade:— ¡Una pesadilla!
    —¿Pintadas, tal vez? ¿Un grafiti? —le pregunto, tratando de situarme. Cuando JC y yo volvimos de cenar estaba todo bien. ¿Qué ha podido pasar en ocho horas? Puede que las copas de chardonnay y el cóctel me nublasen un poco la visión, pero aun así…
    —¿Crees que te molestaría a estas horas por una pintada? —me pregunta Monikey ofendida; me trago el “sí” rotundo y guardo silencio—. ¡Es algo atroz!
    ¡Vale ya me ha asustado, que yo tengo el sentido estético muy desarrollado y una aberración en la fachada de mi casa seguro que me causa algún trastorno nuevo!
    —¡Espera dos minutos, voy a vestirme! —y me lanzo hacia el dormitorio, donde JC  me mira con guasa—. ¡Eh, no te rías! —le digo con cierto rencorcillo, y se le escapa una carcajada—. ¡Nunca vivirás lo suficiente para agradecerme que sea yo la presidenta, ni aunque sean mil años! —y me doy la vuelta cual diva ofendida directa al baño para echarme un poco de rímel (que eso siempre ayuda en situaciones de crisis).
    Veinte minutos después estoy segura de que Monikey ha perdido la cabeza.
    —¿Qué podemos hacer? —pregunta escandalizada.
    —¡Nada! ¿Qué quieres que hagamos? —no me lo creo. ¡Esta chica esta como una cabra!
   —¡Eso no se puede quedar ahí!—y señala las cortinas del vecino del primero, a listas naranjas, verdes y amarillas.
    Feas, sí. Legales, también.
    Miro mi reloj: tengo cinco minutos para lavarme el pelo y quitarme la pegarra de los profiteroles, secármelo, maquillarme, vestirme de nuevo, coger el bolso y llegar al trabajo. Paso de todo menos del bolso.
    Dirijo a Monikey lo que espero que sea una mirada mortal.
   —¡Si me quedo calva, será por tu culpa! —le digo entre dientes, y añado un “¡bicho, que eres un bicho!” mientras echo a correr y pienso que el karma no me está tratando cómo yo esperaba: si para esto soy buena, prefiero ser mala, que me lo paso mejor (*).
    El día transcurre lento entre olorcillo a nata agría y gritos de Eduardo. Cuando estoy decidida a  entrar en el baño con las tijeras y acabar con mi agonía (¡no, hombre, no!; ¡no hablo de suicidio, no seas exagerado!; sólo de cortarme el pelo), el reloj marca las siete. ¡Bien! Cojo el abrigo, el bolso y salgo pitando.
    En el autobús me quedo al lado de dos viejecillos. Calvos. Sin ni tan siquiera un pelo que huela a nada. ¡Qué envidia!
    —Es lo que le decía yo a mi Mari, que los curas no se van a casar nunca —comenta uno—. Eso es imposible.
     —Ya, por lo del celibato —contesta el otro—. Aunque alguno te dirá que celibato y matrimonio es lo mismo —y se echan a reír de buena gana.
    —¡No, no lo digo por eso! —responde el primero, secándose los ojos llorosos de la risa—. Es por la herencia: si el cura se muere y no tiene familia, hereda la Iglesia, pero si tiene mujer e hijos, heredan ellos, y eso el Vaticano no lo puede permitir.
   ¡Madre mía, es cierto; menuda revelación! Miro a los viejecillos con solemnidad (¡cuánta sabiduría!) y lanzo un gracias silencioso al karma.
    ¡Estoy deseando contárselo a JC!
    ¡Y a Eli, que hoy tiene catequesis! ¡Esos niños tienen derecho a conocer la verdad!
    ¡Que paren este autobús!
    ¿Cómo dices?... ¿Mi pelo? ¿Acabo de oír uno de los grandes secretos de la historia y pretendes que me preocupe por mi pelo?
    Mmmm….
   Sí, es verdad… Mejor dejo lo de la catequesis de Eli para mañana, no vaya a ser que los niños me vean aparecer y me confundan con el diablo.

 (*) Buena es poco: ¡una santa, diría yo! Lo digo por el secreto que aún guardo sobre Anestesia...

41 comentarios:

  1. Y cómo llegó pues la nata a tu pelo?? jajajaja :P
    Tremendos los yayos eh!!?? ya dicen q la experiencia es un grado! fíjate!

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  2. Ojizarka, que bien que no os hayais olvidado de mí! (casi sufro un infarto por la falta de internet!!!). No, por la nata no preguntes, que no me acuerdo ;).
    Y sí, los abuelillos me sacaron de dudas. Ahora sólo necesito compartir la información con los alumnillos de mi hermana (si me deja...). Un beso enorme, guapa!!!

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  3. jejeje, muy bueno. Lo de los curas y la herencia ya lo había oído, y creo que también de parte de unos ancianos (ahora que lo pienso, a lo mejor pertenecen todos a una sociedad secreta que protege los grandes secretos de la humanidad).

    Que tengas buena semana!

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  4. Nunca se me ocurrio pensar lo de los curas, mira por donde!!!
    Ahora entiendo, je je je
    Y que paso con tu pelo, finalmente se salvo? o hubo que "sacrificarlo"?
    Al menos, no era chicle....

    Saludos!!

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  5. Jajaja, No Lili, eso que te ha salido en la cabeza es el aura, tu fuente de energética que tienes y siempre te acompaña. En parte tiene razón la esteta Monikey, hay cortinas que deberían estar prohibidas y sobre todo si dan a la calle, permitiéndose solo en un patio de luces, con el consentimiento de todos los vecinos y desgracia para ellos, jajaja. Con la gran revelación solo te faltaría hacer un libro al igual que Dan Brown y seguro que tienes el éxito asegurado, el problema sería que nos abandonarías (el blog), pero te tendríamos en papel, aunque eso último seguro que lo tenemos pronto. Un abrazo y otro a Monikey.

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  6. Santa Lili, te voy a llamar a partir de ahora!!! ;)

    Lo de la nata en el pelo... Mmmm... Sospechoso!!! :P

    Lo de tu vecina Monikey, es de estas personas a las que yo les daría de golpes hasta cansarme!! Qué horror de persona!!!

    Un besazo guapa!

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  7. Todo esto es producto de tu inagotable fuente de imaginación, verdad? porque como sea verdad que le abres la puerta a las 8 a tu vecina y te vas con el pelo acartonado a la calle no sé ni qué decirte!!! Debe ser horrible tener todo el día el pelo así por culpa de la loca de tu vecina!

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  8. Tarambana, a mí me dejó flipada la revelación del celibato!!! En serio que no pensé que fuera por eso! Aún estoy alucinando :) Se lo cuento a todo el mundo, a veces dos veces! Un besazo, y feliz semana también!!!

    Aleiz, bienvenida!!! Mi pelo por ahora está bien; no sé si le habrán quedado secuelas... Un besazo!!!

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  9. jajajaja, lo de tu vecina es de psiquiatra! Lo raro es que al verte el pelo no pensara en algo parecido a lo de algo pasa con mary con lo desquiciada que esta...

    Por cierto, la semana pasada estuve apunto de entrar en un restaurante llamado chardonnay y nada mas leer el nombre me acorde de ti. Que gracia!

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  10. No, El españoleto, yo nunca abandonaré el blog. Es parte de mí:) Además, qué haría sin tus comentarios, que me dan tanta confianza? Un beso enorme!!!

    Cristina, lo único que tiene de bueno Monikey es que me sirve de inspiración para estas entradas:) Y en cuanto a la nata..., jajaja, de eso no haré comentarios! Un montón de besos! Y estás guapísima en tu nueva foto!!!

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  11. Uy, Exter, si supieras las cosas que me pasan, no te extrañaría!!! Además, me he tomado la función de presidenta muy en serio :) Lo del pelo, uf!!!, no volveré a tomar nata en un tiempecillo (al menos en dos días!)Muchos besos, y feliz semana!!!

    Celia, sí, lo del pelo era horrible, pero me lo recogí en una coleta y aguanté, y eso que yo para el pelo soy un poco especial... Mi madre dice que me ha venido bien, que así igual se me quita la manía de lavármelo todos los días, pero ya te digo yo que no. Que guay que te acordases de mí!!! Un montón de besos, preciosa:)

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  12. Yo es que procuro ir a todos sitios con los cascos puestos de modo que nunca escucharé revelaciones como está que me cambien la vida, pero vamos, yo creo que merece la pena ;P

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  13. Sin duda, a la presidenta le falta un hervor.
    ayyyy que hariamos sin las historias de los abuelos...cuanta filosofia y verdades

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  14. ¿Madre mía pero de donde has sacado a esa vecina?? Buff y lo del pelo, bueno seguro que no era para tanto jeje. Un toque dulce siempre sienta bien. ;). Y en cuanto a los abueletes, pues es que son sabiduría pura, yo hay a algunos que no me canso de escucharlos!!. Desde luego que tienes una gracia especial para contar estas historias, a mi me suelen pasar situaciones surrealistas y darían para mucho, pero nunca las podría contar con tanta gracia y salero!! Eres única Lili... Un besote y que tengas buena semana guapa.

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  15. Doctora, amí siempre me había intrigado, de verdad. Es una cosa que no podía entender, y de repente... ¡me lo cuentan! Gran momento, sí:) Un besazo, rubia!

    Arwen, ¿a la antigua presidenta o a la nueva (que soy yo)? Fijo que me dices que a las dos, jajaja! Besicos!!!

    Volbo, lo del pelo fue para eso y para más, que soy muy asquerosilla para esas cosas:) Pero mi jefe está de los nervios últimamente y no podía llegar tarde! Me alegra que te guste como cuento las cosas; gracias, guapa!!! Así da gusto empezar la semana, la verdad:) Muchos biquiños!

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  16. Oye,.,, pues es verdad, menuda revelación!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Espero que lo del pelo y lo de las cortinas, se arreglara, ejejejejee

    Besicos

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  17. Tu disimula que si los profiteroles y tal, pero lo de la nata en el pelo solo puede ser fruto de una noche locaaaaaaaaa!!!! Donde tenía la nata JC antes de ducharse?? eh??
    Besos, golosona!!!

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  18. no voy a imaginar como ha llegado la nata hasta ahí,...

    un post raro!!

    saludos;

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  19. Sra T., ¿a qué es guay la revelación? Yo aún estoy emocionada:) Lo del pelo se arregló, pero lo de las cortinas no (cómo no entre y se las queme...). Besos, guapa!

    Metamorfosis, mal pensada!!! (o bien, según se mire ;) Muchos besos!!!

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  20. Sandler, puedes imaginar... Yo no recuerdo nada:) ¿Por qué es rara la entrada? Yo me siento rara, la verdad, y a lo mejor se lo he transmitido. Un besazo, guapo!

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  21. ya, tienes tu post. es flojo para qué negarlo,...
    no sé me pareció rara,...tan sólo eso;)

    mañana será otro día!

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  22. por cierto, la foto de verano es mucho mejor que la de otoño,;) esperemos que la de invierno recobre el nivel del verano;)

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  23. ¿Qué le pasa a la foto de invierno? Pero si estoy muy mona!!!!! El único fallo es que no tenía un sombrero para taparme la cara.

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  24. Vamos, soy yo y le pregunto al del primero dónde ha comprado las cortinas y me las pongo iguales (aunque sólo sea para que le de un parraque a la arpía esa, ya las quitarás!) jajajaja. Coño, lo de los curas está clarísimo y nunca lo había pensado...los abuelos son un pozo de sabiduría.

    1besico!

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  25. Fiona, ¿a qué es increible lo de los curas? Yo lo estoy flipando desde que me enteré:). Lo de las cortinas, ponerme yo unas iguales..., no sé, que eran muy feas:)
    Un beso, guapa!

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  26. Llámame ignorante, chula, pero ¿la nata no se puede quitar lavándola, o es necesario cortarse el pelo? jajaja

    Un besazo, chula!

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  27. Me encantan tus post! :P.
    Gran revelación y oye...¿cómo acabó tu agonía con la nata?. Porque vamos, ya puestos preguntar...no se habrá descubierto su origen, ¿no? :P jaja

    Un beso!!

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  28. jajaja...Lo del celibato ya lo había oído yo (aunque no sé cuándo ni a quién...)Ha sido un placer descubrir tu blog, así que me quedo por aquí. :) un fuerte abrazo.

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  29. Hostia con la colega... Yo me compro unas cortinas iguales y las pongo por todas las ventanas...
    Ah, a los abueletes no les falta razon...
    ;-)

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  30. Chulo: ignorante! Confundir unas mallas con unos leggins...! Y sí, sé lo que dices de la nata, pero ya había perdido el norte :) Me alegra que te rieses (me encanta hacerte reir!). Un beso enorme!

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  31. MDoc, el origen de la nata en mi pelo sigue siendo un misterio ;). Un beso!

    Carol, bienvenida!!! A mí lo del celibato me dejó alucinando, porque no lo sabía (sigo alucinando, pero menos:). Genial que te quedes! Besos!!!

    Olivier!!! Me encanta verte por aquí! No, no sabes lo feas que son las cortinas... No podría verlas todos los días, que fijo que me traumo:) Muchos besos!

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  32. ;)??? Sandler, me hablas por signos???
    Soy muy mala para esas cosas ;)
    Un beso!!!

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  33. Los mayores saben mucho...
    no tienen ni un pelo de tontos jeje!!>_-

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  34. pon un post nuevo que el de la nata ya nos lo sabemos...tarde, otra vez tarde!!!

    jajaja

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  35. Expediente X, ni uno, no. En este caso al pie de la letra!!! Un beso!

    Sandler, jajaja, avísame!!! Porque si el ;) era un aviso, no lo pillé! Post nuevo para mañana, que yo no soy tan rápida como tú!
    Besos, guapo!!!

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  36. Jajajja cierto, buena no, buenísima y síiii grandiosos los dos abueletes!! qué flipada, no lo había pensado nunca!

    Por cierto no me salían tus actualizaciones... lo siento!!

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  37. Como tengo una pila tremenda de entradas sin leer sólo te voy a decir una cosa:

    http://www.youtube.com/watch?v=2Nicrdyl1Zk

    Esta había bebido Chardonnay, fijo.

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  38. Pepinillo, los abuelillos saben latín! Un beso, guapa!!!

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  39. Take!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Me dejas muerta, que risa!!!!!!Jajajajaja!!! Puedo prometer y prometo que lo mío era nata :)
    Un besazo, guapo!!!!!!!

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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