viernes, 9 de diciembre de 2011

Casi, casi...

    JC está raro, pero que muy raro. Te contaré los hechos para que puedas juzgar por ti mismo.
   
    Hecho número uno:
    Martes, seis de la tarde. Estamos dando un paseo por Goya cuando lo veo. Es un flechazo de los de antes, de los de siempre: un flechazo de verdad.
    —¡Mira! —exclamo, y se lo señalo extasiada—. ¡Es precioso! —JC sigue la dirección de mi dedo y guarda silencio—. Necesito verlo de cerca —y tiro de él hasta llegar a una chica que empuja un carrito con un bebé y lleva el pañuelo más maravilloso que he visto nunca, en tonos ocres y turquesa—. ¿Tú lo ves bien? —le pregunto a mi novio en voz baja. No soy capaz de distinguir la etiqueta, ni el logo, ni nada.
    Quizás si me acerco un poquito más, con disimulo…
    —¡Oh, disculpa! —¡madre mía, casi me cuelo en el carricoche!
    —No te preocupes —responde la chica rubia, mirando embobada un montón de mantitas rosas que ocultan un bulto—. Es una niña. ¿Quieres cogerla?
    ¿Yo? ¿A quién? No se referirá al bebé… ¿Para qué quiero yo coger un bebé? Aunque quizás así vea mejor…
    —Mmmm…, sí bueno —y me pasa el bultito escurridizo. Trato de colocarlo como puedo y me centro en el pañuelo.
    Después de cinco minutos sin conseguir averiguar si es de Uterqüe o de Bimba y Lola (seguro que lo he visto en una de esas dos tiendas), JC me da un codazo.
    —Lili, guapa, devuélvesela —murmura y mueve la cabeza hacia la chica, que me mira con cara de susto.
    —¿Que le devuelva qué? —¡si lo tiene ella! ¡El pañuelo sigue en su cuello!
    La chica rubia estira los brazos hacia mí y…
    ¿Qué es esto que tengo pegado al cuerpo?
    Ups…, el bebé… Sí, mejor se lo doy…

    Hecho número dos:
    Miércoles, siete de la tarde. Vamos a comprar un regalo para Anestesia (ésta es otra historia; ya te la contaré mañana) (o pasado mañana) cuando lo veo en el escaparate de Uterqüe.
    ¡Es mi pañuelo! Oh, es aún más bonito de lo que pensé…
    ¡Te juro que si yo fuera pañuelo, sería justo ese pañuelo! ¡Lo quiero!
    No, eso no es suficiente; esa frase no transmite la intensidad de mis sentimientos. ¡La verdad es que lo necesito con desesperación! ¡No me imagino todo un invierno sin él!
    ¡Ni tan siquiera me imagino una hora sin él!
    —¡JC! —le digo a mi novio—. ¡No puedo vivir sin uno de esos! —y se lo señalo con la emoción pintada en la cara.
    ¡Eh! ¿Qué hace ahí ese crio? ¿No será capaz de coger mi pañuelo con las manos llenas de piruleta?
    ¡Ohhhhh! ¡Lo está dejando hecho una pena! ¿Pero dónde está su madre, por Dios?
    —¿Te lo puedes creer? —le pregunto a JC, que está un poco pálido. Siempre ha tenido mucha empatía con estas cosas.
    —No, la verdad es que no —y me arrastra lejos del escaparate. Hace bien, porque ese crío estaba corriendo un serio peligro…

    Hecho número tres:
    Viernes, hora de la siesta.
    —Lili, despierta —me dice JC, dándome un golpecito en el brazo.
    —Mmmmm…
    —Lili, guapa… —insiste. Me doy la vuelta y lo ignoro; para un puente que tiene una…
    —¡… y eres una madre de m….! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhh!
    Abro los ojos de golpe y me incorporo. ¿Pero qué está viendo este chico en la tele? ¿Algo de Stallone?
    —Supernnany —me dice, sonriendo—. Un programa interesantísimo.
    —Vale, pero bájale la voz, que tengo sueño —contesto, amodorrada.
    —¿No quieres verlo? Para que sepas de qué va el asunto…
    —¿Yo? —le pregunto, sorprendida—. ¿Yo? —insisto—. No.
   —Siempre es bueno saber a lo que te enfrentas —contesta con tono misterioso—. Y conocer bien lo que quieres —añade, elevando el volumen de la tele.
    —¡JC, baja eso, por favor! —le pido a voces, que se pierden entre llantos y chillidos.
    ¿Ves a lo que me refiero? Mi novio ha perdido la cabeza...
    ¿Qué? ¿Cómo dices?
    ¡No…!
    ¿En serio crees que puede tratarse de eso? Espera, que voy a releer lo que te he contado…

    Eh… Sí, puede ser…
   ¿Qué hago, madre mía? Tanto poder en mis manos me sobrepasa, la verdad. Mejor ir con cuidado, que hay mucho en juego.
    —¿Sabes lo caro que es una guardería? —le pregunto con naturalidad—. Casi quinientos euros —es un decir; entre tú y yo, no tengo ni idea de lo que cuesta, pero JC tampoco.
    —Hay que pensárselo mucho, sí —contesta, prudente.
    —Sí, llevas razón. Y si multiplicas quinientos, o seiscientos, porque yo quiero una guardería bilingüe, por doce meses… —JC se queda blanco y lo veo pensando en números que se vuelven rojos y lo devoran.
    —Ya ves, comparado con eso, dos mil euros no son nada —y cruzo los dedos, con el corazón latiéndome muy fuerte…
    Mi novio afirma con la cabeza y de repente se queda inmóvil. Me mira y lo sé…
    He perdido.
    —¡Tú no quieres un bebé! —exclama, aliviado.
   —¡A lo mejor sí! —respondo, agarrándome a una última esperanza—. Pero me conformo con un 2.55.
    JC rompe a reír.
    Vaya…, con lo cerca que ha estado esta vez…

23 comentarios:

  1. Juas juas juas, qué mono! poniéndote la supernanny de fondo para que se te quitaran las ganas :D

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  2. Ya ves, Exter, está loco!!! Yo tengo millones de instintos, pero el de la maternidad no, y a él a veces se le olvida:) Lástima que no colase lo del bolso... Un besazo, guapa!!!

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  3. Si es que tienes que ser más clara, que si no los Reyes Magos no se enteran y te acaban dejando cualquier cosa :)

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  4. Y yo que pensaba que el que quería la criatura era él... y bien por lo de las guarderías y coles bilingües, si señora! :D

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  5. Lili; se te va a pasar el arroz, jajajaa! Hay que tenerlo muy claro, si no mejor ejercer de tíos los sábados por la tarde,...

    Y por guardes bilingües no te preocupes, venid a Bcn le hablarán en castellano y catalán;) y cuestan lo mismo. Además si pides tiquets guardería en el curro te ahorras una pasta en impuestos,...

    Si es que el que no se entera es porque no quiere.

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  6. Doctora, eso lo tengo ya planeado. Cuando se acerque Reyes, os contaré... Un besazo, guapa!!!

    Fle, me encanta verte por aquí, de verdad!!! Bebés, lo que se dice bebés, de los de verdad..., no, de esos no queremos :)Mil besos!

    Sandler!!! Cómo se me va a pasar el arroz con treinta-y-algun-años-más? Tengo toda la vida por delante! De todos modos, el instinto maternal no existe en mí; está completamente anulado por el instinto bloggero, el fashion, el literario, el musical... No queda sitio para más:) Muchos besos, guapo!!!

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  7. Lili; respondiendo a tu comment de mi blog. Me extrañaba que no hubieras contestado así que imaginé que la memez que te soltó el "tontolavas" te afectó. Me alegro que hayas decidido pasar y volver a leerme. Eres una de las grandes y no puede faltar;), aunque mientas con tu edad (pero eso lo hacen todas las grandes actrices;) jajaja.
    Recomiéndame tres libros para navidad!

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  8. Gracias, Sandler, eres un tio guay! Libros para chico o para chica?

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  9. Lili, pequeña, ¿en serio lo de JC y tú va en serio? Porque eres perfecta para mí...
    Besos...

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  10. jajajaja, Agroman, si no supiera quien eres te tomaríapor un loco! Besos para ti también :)

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  11. Hola Lili, gracias por la visita, he estado leyendo tus entradas y me parto, bridget jones era una novata a tu lado, que historiones!!!
    Suerte con los REsyes xD

    Volvere por aqui!!

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  12. upssss por los pelos habéis estado los dos eh, hay que tener más cuidado... y nose... intenta volver a tener la misma conversación estando desnuda o él borracho jajajaj a lo mejor así...

    por cierto, te has comprado el pañuelo.

    Y otro por cierto, ya voy a la uni, así que estoy por metropolitano todas las tardes :D

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  13. Hola Lili, ya te sigo, ¿me sigues tú a mí? Mi blog se llama:
    www.elrinconcitodelectura.blogspot.com
    Besos y muchas gracias.
    Lectora.

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  14. Un pequeño paso para Lili, pero un gran paso para el 2.55!!!

    Esa es la actitud.

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  15. JC es un bendito, jajaja. Chula, no te preocupes, pareces todavía joven y el instinto te llegará! Y los pañuelos y bolsos estarán ahí siempre!

    Un beso!

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  16. Jajajajaja...genial! Pobre JC! Me he reido un montón con este post! Para la próxima, se un poquito más clara con él, mujer! Jajaja!

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  17. Verillo, bienvenida!!! Bridget Jones marcó muchas vidas, entre ellas la mía!!! Me encantará verte por aquí. Cruzo los dedos por el regalo de Reyes:) Un besazo!

    Ana, guapa!!! Ya ves, antes del blog, ya te contesté!!! El pañuelo sigue en la tienda..., pero será mío! Millones de besos (por cierto, Metropolitano fue mi parada de metro durante un montón de años :)

    Mi casa de juguete, gracias, guapa!!! Besosssss

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  18. Sandler!!! De chico no sé, la verdad... JC es más de ordenadores que de leer y regalo pocos libros a chicos, pero si se me ocurre alguno, te lo diré :) Un beso!

    Lectora, bienvenida! Por supuesto que me pasaré por tu blog:) Un beso!

    Take, sé sincero: ¿crees que conseguiré alguna vez el 2.55? ¿Y crees que si lo consigo será bueno para mí? Igual pierdo el norte y la inspiración :) Besossssss, guapo!!! Y si esta noche no ves el fútbol, vente pa mi blog, que yo tampoco lo veré :)

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  19. Sbm, sí, JC es un un tío guay! Bendito, de bendecido y eso, ya no sé... Y no es que parezca joven, chulo, es que lo soy!!! Muchos besos, guapo!

    Martha, si es que ya no sé como decírselo!!! Pero se hace de rogar... Espero que todo llegue:) Un beso enorme!!!

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  20. Jeje...buen intento ese...oye pues...quién sabe igual puedo usarlo yo para que me compren...eeehhh...yo es que no tengo antojo de nada, ahora a tí no te falta mira a ver mira a ver que lo mismo andas cociendo algo. Jajaja! Besos!

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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