viernes, 23 de marzo de 2012

La prueba (Vol. II)

    Mmmm, estoy mucho más relajada: tres copas de vino blanco, un cuenco de pistachos y la vida se ve de otro color (ya sabes, tirando al fucsia). Voy a pedir la cuenta al camarero; no quiero ir con prisas, aunque no creo que sean todavía ni las cinco y media….
    ¡¡¡Oh!!! ¡Madre mía, son las seis y veinte! ¿Cómo es posible?
    Saco un billete del monedero, lo dejo en el mostrador y me lanzo a la calle a la caza y captura de un taxi.
   —¡Taxi! —levanto la mano, y veo como uno pasa de largo. Chasqueo la lengua con disgusto; tal vez no me ha oído. Necesito más ímpetu en mi voz, más agresividad. Por ahí viene otro—: ¡¡Taxi!! —¡eh!, ¿por qué me ignora? ¡No me ha hecho ni caso!
    Esto empieza a ponerse feo: miro la hora y observo horrorizada como las manecillas del reloj marcan las seis y veintisiete. Si tenemos en cuenta que lo llevo cinco minutos atrasado…, o adelantado…, ¿o al final lo puse en hora? Da igual: ¡llego tarde!
    Giro la cabeza en ambos sentidos y veo acercarse otro bicho motorizado con la luz verde. ¡Libre! Éste no se me escapa: miro al conductor fijamente y me planto en mitad de la calle. ¡Ja, o se para o me atropella! Y como me atropelle demando al bar, porque es obvio que me han dado vino del chungo: esta audacia cercana al suicidio no es propia de mí.
    El taxista frena de golpe: tipo listo. Abro la puerta, un poco mareada por la impresión, y me cuelo en el asiento de atrás. Él se gira con el rostro pálido y una mirada de incredulidad en los ojos.
    —¡Señora, está usted loca? —me pregunta—. ¡Casi me la llevo por delante!
    —Señorita —le corrijo (la costumbre…)—. No se preocupe, no lo denunciaré —el hombre abre aún más los ojos. Empieza a darme repelús; ¿estará desequilibrado? 
    —¿Que no me denunciará? ¡Pero si se ha puesto delante del taxi! ¡He estado a esto de pillarla! —y junta los dedos índice y pulgar de la mano derecha como medida. Los observo y reconozco que ha estado cerca, sí.
    —Tiene usted unos reflejos increíbles —le digo con admiración. El tipo frunce el ceño y me examina buscando cualquier atisbo de burla (que no va a encontrar porque realmente es alucinante que no me haya arrollado)—. Otro no hubiese sido capaz de frenar así.
    Se sonroja y mueve la cabeza en un gesto de asentimiento.
    —Es cierto. Las nuevas generaciones no saben…
    —No, no saben, lleva usted toda la razón del mundo y más —le interrumpo comprensiva y le doy la dirección del atelier de M. B.
    Cruzo los dedos; con un poco de suerte, llegaré sólo veinte minutos tarde.
    Pero… como soy una chica con mucha suerte, en quince minutos he bajado del taxi y estoy entrando en el atelier. ¡Bien!
                                                                       * * *

    A pesar de que son casi las siete, soy la primera: ni rastro de mi familia. No me sorprende: creo que al final no quedo claro que la cita era a las seis y media. La próxima vez contrataré un espacio publicitario anunciando la hora en Cuore (para mis hermanas), en Pronto (para mi madre) y en Vanity Fair (para Javi y Jon).
    ¡Oh, y en Vogue para mí! (esto igual lo incluyo en la lista de bodas, tengo que…
    —¡Lili, cariño, perdona el retraso! —exclama Javi a mis espaldas. Me giro y lo veo entrar con dos botellas de champán y una bandeja enorme de pastelitos. Detrás de él llegan los demás, con copas, bombones y…, ¿qué es eso que está liando mi madre? ¿¿¿Porros???
    —¡Mamá, por Dios! —exclamo, señalando los papelillos—, ¿has perdido la cabeza?
    —Son hierbas medicinales —contesta sonriendo—. Relajan el espíritu y limpian el aura. Me las ha recomendado el maestro para ti; le he dicho que estás muy estresada y que has perdido tu yo interior.     
    Ah, bueno, si se las ha recomendado su maestro ex profeso para mí, eso lo cambia todo… Claro… En fin…
    Nuria, la encargada del taller, se nos acerca y nos guía hasta la habitación más bonita que he visto nunca. Parece sacada de la película de María Antonieta, con las paredes pintadas en tonos pastel y molduras blancas y doradas, lámparas de araña y varias chaise-longues tapizadas en color crema.
    ¡¡¡Oh!!!
    Al dirigir la mirada hacia el fondo de la habitación me quedo paralizada y el corazón se me acelera: hay un cuarto celeste con espejos en todas las paredes, un taburete forrado de tela blanca en el centro y montones de vestidos maravillosos colgados en perchas alrededor.
    ¡Madre de Dios!
    ¡¡¡Son mis vestidos!!!
    Bien, repasemos la situación: tengo pastelitos, dos botellas de champán y decenas de vestidos increíbles.
    ¡Ea, decidido: voy a quedarme a vivir aquí! ¡Si me tengo que atar a una puerta, me ato, pero de este sitio no me saca nadie! JC puede traerme el Vogue y sushi, y más champán cuando se me acabe.
    —¿Comenzamos? —pregunta Nuria, y me empuja suavemente hacia el cuarto celeste.
    ¿Así, sin más? ¿Sin fotos de este momento? ¿Sin confeti? ¿Sin…
    Otro empujoncito sutil de Nuria y entro en el cuarto. La puerta se cierra detrás de mí.
    Comencemos, pues…

                                                                       * * *

    —Yo me quedo con el segundo, el tercero, el sexto y el noveno —dice Jon, echando mano a la libreta en la que ha ido apuntando los pros y los contras de cada modelo.
    —¿El noveno? —exclama Eli—. ¡El cura no querrá casarla con ese escote!
    Qué disgusto se va a llevar la pobre cuando se quiera enterar (porque yo ya se lo he dicho al menos veinte veces) de que no habrá cura.
    —A mí me han encantado el primero, el cuarto, el décimo y el decimotercero —dice Sofi.
    —No, cielo, ése es el único que no puede ser. El trece no es buen número: aquelarres, apocalipsis y cosas así. Voy a llamar a mi maestro a ver que opina —mi madre se aleja con el móvil en la mano.
    —¿Y a ti cual te ha gustado? —Javi me mira y se ríe. Ya lo sabe.
    Joooo…
    ¿Qué voy a hacer? Cojo otro pastelito de nata y doy un trago a mi copa de champán. Me he probado diecinueve vestidos y es horrible; no pensé que pudiese darse esta situación. Imaginé una especie de flechazo entre mi vestido y yo, con música de violines incluida.
    ¿Cómo dices? ¿Ninguno?
    ¡No! ¿Cómo no va a gustarme ninguno?
    ¡¡¡Lo malo es que me han gustado todos!!!
    

43 comentarios:

  1. ¿Cuál es el problema? Diecinueve matrimonios y ya... que no es cosa de perderse ningún vestido.

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    1. :(, y de dónde saco diecinueve novios? Y cómo se lo explico a JC? No sé yo... :P
      Un beso!

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  2. Me gustó , te meto en favoritos, pero el trece mola todo, bs

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    1. Javier, qué sabes tú del trece que no sepa yo? Me dejas intrigá ;-). Guay lo de estar en favoritos, espero que a la misma altura que Paris :P.
      Besos!!!

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  3. ayyy me encantaria verlos!! tienes que estar guapisima!!!

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    1. Celia, cualquiera estaría guapísima con ellos!!! Cuando tenga el mío, me lo pienso poner al menos una vez a la semana, aunque sea para estar por casa ;-). Lo malo es que los quiero todos de verdad!!!!!
      Besos, preciosa!

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  4. ¿Atelier? ¿Chanseslongues? Qué congojos es eso? Me has hecho reír con tu relación con el taxista. Un besazo, chula!

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    1. Sbm, necesitas clases de frances :P! En serio te has reído? Me alegro, que eres un chico difícil :-)))))
      Un besazo, chulo, y feliz fin de semana!!!!!

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  5. La solución es fácil, cásate allí. Así, en el transcurso de la boda hacéis pausas para que te cambies de vestido en plan Madonna y los puedes llevar todos :)

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    1. Doctora, eres un genio!!!! Madre de Dios, cómo no se me ha ocurrido? Tendré que convencer al alcalde del pueblo en el que estamos llevando el papeleo, pero eso de liar a la gente se me da bien :-P.
      Besos, preciosa!!!!

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    2. alcalde del pueblo????? y qué opina el cura de todo esto?????

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    3. Jeje, otra con el cura... Has hablado con mi hermana Eli? No hay cura :-P
      Un beso enorme, Pilis!!!!!

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  6. Jejeje! Vaya panorama... aunque yo creo que la opción de los diecinueve matrimonios es la solución definitiva! (Que sepas que AMO a tu madre... me recuerda taanto a la mía) xD

    Besazos! Y ánimo con el dilema!!!

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    1. Bicho, no sé, que la idea de Doctora también mola mucho! Con lo bonito que es el taller de M.B. me encantaría casarme allí ;) Y mi madre es guay, sí (aún más en la vida real!), así que me imagino que tú con la tuya tampoco te aburrirás ;-))))
      Besos, guapa!!!!

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  7. hija, tu te compras uno y los demás pues... apaña una propuesta de alquiler, jajaja... en mi época las niñas nos casábamos con uno, ahora, en revistas "especializadas", las novias pudientes se cambian a media boda y se ponen otro, que listas son las casas de novias eh???

    un beso

    voy a decirlo otra vez: ¡¡¡¡QUE BIEN ME LO PASO LEYÉNDOTE!!!!

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    1. María, no puedo comprarme sólo un vestido, es imposible! Necesito al menos diez (y eso tirando por lo bajo y descartando nueve que son maravillosos :-))).
      Un beso enorme, y espero que sigas disfrutando! Me encanta que te diviertas, preciosa :-)

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  8. Ayy... qué bonito momento... Yo he guardado hoy el mío en una caja, que hace casi 2 años que me casé y lo tenía aún en el portavestidos.
    Disfruta y mira bien, seguro que encuentras el tuyo.
    Un besito flor!!

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    1. Sweety, pero hablas de "el tuyo" en singular? ¿Sólo uno? Ay, madre... No sé si seré capaz: es que son tan increibles, y me hacen sentirme tan guapa... Y me siento fatal eligiendo uno y despreciando al resto, que eso no es propio de mí; si fueran vestidos de Zara, me habría comprado los 19 para no discriminar (en plan "no os preocupeis, chicos, que os quiero a todos por igual" :P)
      Otro besito, muñeca!!!
      Oh, una dudilla, ¿no te pones el tuyo de vez en cuando?

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    2. Sí, me lo he puesto alguna vez.. De hecho, tengo pendiente una sesión de fotos de novia con 2 amigas que se casaron el año pasado, jeje... El problema es que no sé si me seguirá sentando tan bien el día que nos decidamos por la sesión, jejeje...
      Al probarmelo en casa le digo a mayjasband: "no te rias ni me digas nada, pero es que me apetecía ponérmelo..."
      Ellos lo tienen más fácil, que se pueden volver a vestir de novios por la calle y nadie les mira raro... el mío ya ha llevado el traje a una boda y en junio será la segunda en la que repita... Qué injusto!!

      Suerte y disfruta de las pruebas, mola un montón!!

      Un besito.

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    3. Oh!!!! Que idea tan guay lo de la sesión de fotos con amigas!!!!!!!!! Y seguro que te sienta genial :-). Esos vestidos tienen algo mágico, y aunque todos los que me he probado me los tenían que coger por la espalda con pinzas y eso, son los que mejor me han quedado en mi vida :-)
      Llevas toda la razón, se disfruta muchísimo con las pruebas!!
      Besos, preciosa!

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  9. Eres muy ágil escribiendo.
    Se lee con facilidad y lo mejor de todo es que engancha.
    Además eres muy gráfica. Al leerlos es como si viéramos a los personajes.
    Te felicito.

    Saludos.

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    1. Toro Salvaje, llevo leyéndote un tiempo y tus palabras me han subido un poquillo el ego :-))) (se me pasa pronto: conozco mis limitaciones :P ).
      Un beso! Y gracias por la visita :-)

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  10. No puedo dar un consejo razonable para esta situación.
    Seguramente lo único que hace falta es más chanpagne y el amor por uno de ellos surgirá.
    Esto siempre ha funcionado así.

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    1. HombreRevenido, pues tu consejo me parece genial: el champán siempre acaba por arreglarlo todo :-)
      Un beso!!!

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  11. Alargando los fastos, podemos colar (fiesta previa ceremonia y post festejo) hasta tres, pero más, lo veo complicado.

    Besitos

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    1. Pilar, jajajaja!!! El de la fiesta previa crees que podría ser de novia? No sé, parecerá raro..., claro que como todos se piensan que estoy un poco pallá, igual no les extraña ;-)
      Besitos, preciosa!

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  12. jajajajaja Al menos es divertido. O eso pensarás el año que viene, cuando te pares a recordar estos momentos...

    PD: Un par de caladas a esa "hierba medicinal" y verás como te relajas, ¡mujer!

    PD2: Te sigo ^.*

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    1. Isabella, bienvenida!!! Si, divertido sí es (sobre todo cuando lo cuento :P).
      Me encanta que te quedes por aquí. Besos!

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  13. Yo creo que flechazo hubo, pero la flecha no te dio porque con tanto vinillo y champaña, no dejabas de tambalearte.

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    1. Pilis!!! Jajajaja! No, no hubo flechazo por uno sólo. Oh!, ahora que hablas de flechas, igual el problema fue que había demasiadas! Y así no se puede elegir, es obvio ;-))))
      Un montón de besos!

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  14. ¿¿¿Diecinueve??? Si te hubieras probado dos o tres te habría dicho de comprarlos todos, y haber pedido a los invitados que llevaran tiendas de campaña, pero así no XD.

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    1. Doctora Anchoa, lo que lees, diecinueve. Lo de las tiendas de campaña mola, en plan boda gitana, con tres días de celebraciones!!! Diecinueve entre tres... 6 y pico..., jo, no, siguen siendo demasiados. Si celebro la boda durante una semana, igual cuela ;-)
      Un beso enorme, preciosa! Y otro para El Ese!

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  15. Con un cuenco de vino blanco y tres pistachos todavía se ve de otro color, incluso de varios. No habrías tenido problema de elección, todos al saco. :)

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    1. Como de grande sería el cuenco? Tamaño barreño de los de lavar la ropa? Mmmm..., buena idea ;-). En la próxima visita lo probaré :P.
      Un beso!

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  16. Jajajajajajaj son unos poquejos eh, ¿te dejaron llevar pastelitos? cuando se casó mi hermana llevé un chicle y en la boca, aunque mi madre no hacía más que pedirme que lo escupiera que en esos sitios no se come nada, pero como soy la rebelde de la familia... me hice la locaza.

    Tía son unos cuantos 19 eh, tendremos que ver tus fotos o algo para ayudarte a elegir ¿¿¿cuela???

    (tu y yo nos tenemos muy abandonadas, no?)

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  17. Pepis, muy muy abandonadas, llevas razón, preciosa. Y lo de los pastelillos, ya ves, y bombones y champán! En el taller de M. B. son geniales, en serio.
    Oh, no, nada de fotos ;-)! El vestido será un secreto hasta el final :-)))))))).
    Montones de besos!

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  18. bombones y champán probándote vestidos de novia??? jajajaajjaajajajaja.

    jajajajaajaja.

    y por último, jaja!

    Firmado: tu corredor de seguros.

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    1. Sandler, claro! Y pastelitos de nata :-))))
      Corredor de seguros? Mmmm..., no lo pillo :-P
      Besos, guapo!

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  19. POnte el quinto
    No sé cual es pero seguro que te queda bien alá he dicho
    Besos

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    1. Cruela, el quinto... No, yo tampoco recuerdo cual era, pero me quedaba bien seguro (es que me quedaban todos bien!!!) (pero el mérito era de los vestidos, que conste :-)
      Más besos!

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  20. Yo quiero ver fotoooosss...
    No sé qué aconsejarte, nena, lo mejor es eso de casarte allí mismo, pero, vamos, si te tienes que poner los 19 vestidos, la boda se va a alargar un poquitín, ¿no? Tú sigue probándote a ver si llega el flechazo, y mientras disfruta del champán y los pastelitos. Quién los pillara.
    Muchos besitos, preciosa.

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    1. Jana, lo de los vestidos es genial, no entiendo que no haya ido a probarmelos hace años (aunque no fuese a casarme, eso es lo de menos :-).
      Lo de casarme allí es una idea genial, porque he vuelto y cada vez me gusta más el sitio: de verdad que parece sacado de una pelicula.
      Millones de besos :-))))

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  21. ¿Quién ha dicho que tengas que casarte una sola vez? Ponte el 13 y después con la escusa de la mala suerte te vuelves a casar y siempre puedes elegir el décimo tercero que te pruebes hasta que no queden 13 y ya podrás dejar de casarte :P
    Por curiosidad ¿Cuál elegiste?...
    Bueno, yo sigo a lo mío que igual en la siguiente entrada está la solución como en los sudokus ;)

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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