martes, 13 de marzo de 2012

Primera misión (y un vestido que necesito con desesperación).

¿Qué le pasa a mi falda rosa?  Es una pregunta retórica
que no espera respuesta ;-)))))            


     —Lili, coja sus cosas que nos vamos —dice Alfonso nada más entrar en la oficina. Estoy tan entregada a la lectura de la página de “Novia, flores y mucho más” que no he oído el ruido de la puerta y casi me da un infarto. Cierro internet a una velocidad sobrehumana y me giro para mirarlo. Él hace algo parecido, pero sólo de cuello para arriba, en una especie de escorzo ultra-realista al estilo de Caravaggio (no, nada de metáfora usada al azar: tenías que ver cómo su rostro blanco resalta entre la camisa, la corbata y el traje, todo negro: impresiona una barbaridad).
    —¿Tenemos un cliente? —pregunto mientras cojo mi bolso y meto el móvil y mi libreta—. ¡Qué guay!
    —No, pero he decidido comenzar a instruirla en esto de la investigación; Barbi me ha dicho que su experiencia es nula —y me dirige una mirada intensa por encima de sus gafas de sol. ¿Qué? ¿No te lo he dicho? Sí, también lleva gafas de sol… No, en la oficina no hace sol… No, claro que no, ¿qué le voy a decir? Cada uno tiene sus manías y yo soy muy respetuosa para...— ¡Vamos!
    ¡Ups!
                                                                     * * *
    —Primera lección: lleve siempre ropa poco llamativa —y hace un gesto despectivo hacia mi falda rosa. ¡Eh!, ¿qué tiene de malo?—. Esa…, eso destaca demasiado. Ante la duda, elija colores oscuros —y extiende los brazos mostrándose a modo de ejemplo—: Nadie se fijaría en mí más de dos segundos.
    Mmmm…, tengo mis dudas. Miro alrededor y veo todo lleno de colores pastel, vestidos de flores y camisas blancas. Con pinta de enterrador…, no…, no hay nadie excepto mi compañero.
    Hago un ruidillo poco comprometedor con la garganta.
    —Segunda lección: lleve algo para leer —saca del bolsillo interior de su chaqueta un periódico, lo abre y se oculta tras él—. ¿Cree usted que alguien se percataría de mi presencia?
    ¡Oh, Dios mío! ¿Desde cuándo no compra este hombre un periódico?
    ¡No me lo creo! Tiene que ser una alucinación. Cierro los ojos, cuento hasta cinco y los vuelvo a abrir. Y ahí sigue, ocultando al horatio caine de pega: la portada con la detención de Isabel Pantoja.
    ¡Madre mía, si hace mil años de eso!
    —Totalmente desapercibido, mi querida muchacha —confirma.    
    ¡Venga ya! ¿Un tipo vestido de negro de los pies a la cabeza leyendo un diario con la foto de la Panto entrando en un coche patrulla y escoltada por dos policías, desapercibido?
    Yo repararía en él, seguro; y cuando llegase a casa se lo contaría a JC, y puede que tal vez llamase a Sofi y a Eli (vimos los especiales del arresto en casa de mis padres, comiendo palomitas y bebiendo vino; ¡lo pasamos genial!), pero quizás soy obsevadora en exceso…
     —… y tratar de aprovechar los salientes de los edificios —dice Alfonso.
    Jo, me he vuelto a perder algo interesante. Voy a tener que dejar de hablar contigo mientras escribo; mejor comentamos luego.
    —Perdone, Alfonso, pero estaba pensando en lo del periódico y no he escuchado lo que me ha dicho.
    Mi compañero me dirige una ojeada de reproche, con inclinación de cabeza hacia el lado derecho incluida, y chasquea la lengua.
    —Quiero sus cinco sentidos aquí en todo momento —me señala con el dedo índice y luego lo dirige hacia el suelo—, aquí-pausa-en-pausa-todo-pausa-momento —y vuelve a señalarme amenazador; doy un respingo.
    Tiene más cuento…, pero mejor le sigo la corriente.
    —Sí —contesto y guardo un respetuoso silencio. Horati…, digo Alfonso coloca la cabeza alineada con el cuerpo y me dirige una mirada indulgente (casi espero que diga eso de “ego te absolvo a peccatis tuis in nomine…”)
    —Le explicaba la tercera lección: cuando siga al sujeto aproveche cualquier elemento del entorno para ocultarse. No olvide que el sujeto puede darse la vuelta y pillarla desprevenida —se para de repente y me mira—. ¿Se da cuenta? En este caso, yo la habría cogido in fraganti, en pleno seguimiento.
    ¡Claro, si vamos caminando uno al lado del otro! En fin…
    —Bien, ha llegado el momento de poner en práctica todo lo que le he enseñado —¿en serio?; un cosquilleo de emoción me recorre el cuerpo— Veamos, ¿qué le parece esa chica del vestido rojo? —me pregunta.
    —Guay —¡me encanta ese vestido! ¿Será de Zara? Mmmm…, no, no me suena, ni de h&m, ni de Mango, ni de… ¡Lo tengo! ¡Es de Etxart y Panno! Soy un crack…
    —¡Lili, vamos! —exclama en voz baja Alfonso, que ha comenzado la misión sin mí. Acelero el paso y le alcanzo. ¡Qué emocionante, mi primer seguimiento, y algo me dice que se me va a dar genial!
                                                                  * * *
    Después de media hora de perfecta persecución durante la que nos hemos parado frente a escaparates, ocultado detrás de la cara de la Pantoja y escondido en portales, Alfonso está dando por concluida la misión.
    —¡Querida muchacha, ha sido un éxito! —me ofrece la mano y yo se la estrecho llena de orgullo—. ¡Haremos un gran equipo!
    —¡Eh, tú! —los dos volvemos la cabeza al mismo tiempo (Alfonso olvida la torsión cuasiestranguladora) y vemos acercarse al objetivo vestido de rojo—. El tipo del traje negro —uy, uy, uy—, ¿me estás acosando? ¿Eres un pervertido o qué?
    —Disculpe, señorita, pero…
    —¡Nada de disculpas, que lleva siguiéndome desde hace media hora! ¡Y no se mueva, que voy a llamar a la policía, sinvergüenza! ¡Parece mentira que a sus años…
    Poco a poco voy alejándome de la escena. Primero un paso vacilante, luego otro un pelín más acelerado, y de pronto estoy en la puerta de la agencia. Sin saber muy bien cómo he llegado aquí. Y sin Alfonso.
                                                                 * * *
    —¡Mi querida muchacha, nunca se abandona a un compañero! —me reprocha Alfonso cuando llega al portal de la agencia, dónde lo estoy esperando llena de remordimientos—. ¡Nunca!
    —Ya, pero…
    —Nada de peros. Esto ha abierto una brecha en nuestra confianza. Un comportamiento absolutamente inadecuado —y mueve la cabeza en un gesto de franca decepción.
    Vaya… Odio ese tipo de brechas…
    Quizás…
    ¡Oh! ¡Quizás haya una forma de cerrarla!
    —Es que he pensado que si me marchaba sin llamar la atención —a pesar de mi falda rosa, ejem…—, podría continuar el seguimiento sin que la misión se echase a perder —agacho la cabeza durante un segundo y después la elevo en una suave inclinación hacia él.
    Alfonso baja la barbilla, se la pega al pecho y me mira desde un ángulo de unos 180 grados (si mi profe de yoga lo viese, alucinaba) (¿me dejará hacerle una foto?). Se saca la mano del bolsillo y me señala con el dedo índice.
    —Llegará lejos. Sí, usted llegará lejos. —Pensativo abre el portal, saluda al portero y pulsa el botón del ascensor. Yo vacilo unos segundos; ¿me dará tiempo a ir a Etxart y Panno sin que se entere Bárbara?; ¡el vestido rojo me está llamando a voces!—. ¡Lili, vamos!
    Miro a Alfonso, que me espera con la puerta del ascensor abierta.
    Mejor dejo el vestido para mañana. Hoy ya he cubierto mi cupo de buena suerte. 
    Y de imaginación ;-)))

           

39 comentarios:

  1. mmm? bonita falda, si señora. Eres como la pantera rosa;)

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    1. Sandler, Sandler......., señora??????????????? En serio me has llamado señora??????????? Y pantera rosa???????? Jajajajajajaja!!!!!
      Sí, es bonita :P.
      Besos!

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    2. qué hay de malo en tratarla de señora? lo de pantera rosa te va que ni pintado;)

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    3. Señorita, Sandler, señorita, que no aprendes :P!

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    4. poca actividad en la agencia, no???

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    5. Poquilla en la agencia, sí, pero da igual. Me voy a probarme vestidos, yupi!!!!!!!!!!!!!
      Besos :-)))))

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  2. Moníiiiisima!!! el vestido quedará para otra ocasión, jeje. Mua!!

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    1. Para el fin de semana, Estrógena ;-).
      Montones de besos, guapa!

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  3. Siempre que veo fotos tuyas, pienso: Es clavadica a como me la imagino!

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    1. Celia, me alegro de que lo que escribo sea capaz de transmitir una imagen :-))), aunque creo que me falla el color de pelo: me encantaría ser rubia, pero las mechas y yo no nos llevamos bien.
      Mil besos!!!

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  4. Noo si de imaginación vas sobrada ehh!! anda que, vaya peligro tenerte de compi...y al final ¿como acabó la historia, con Alfonso y la muchacha del vestido rojo?

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    1. Volbo, lo de la chica de rojo y Alfonso acabó bien, creo... Lo mío acabó mejor: tengo el vestido rojo, yupi!!! Después de recorrer ocho tiendas (no era de Etxart y Panno) lo encontré :-)))
      Biquiños, preciosa!

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  5. ay dios, es elemento nuevo (leí el post anterior justo ante de ese) es un personaje muy prometedor, lo visualizo y me descojono
    Tu falda es monísima y veo que a éste ya le tienes cogido el punto... pobrecito lo que le vas a camelar y él sin darse cuenta
    Un beso

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    1. Cruela, Alfonso es un tipo con experiencia, sí, pero nunca se había topado con alguien como yo :P.
      Otro beso para ti, guapa!

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  6. ¡¡¡No!!! ¡¡¡No me digas que es todo inventado!!! Jo, ya me había hecho ilusiones de encontrarme por ahí a un señor vestido de enterrador siguiendo a la gente detrás de la detención de la Pantoja. ¡¡¡¡joooooo!!!! XD.

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    1. Doctora Anchoa, cómo me voy a inventar tantas cosas???? Claro que no :-) El cupo de imaginación iba por el vestido rojo: mi cabeza no dio con ninguna excusa para irme de compras en plena jornada laboral, así que lo tuve que dejar para el sábado:)
      Besos, preciosa, y puedes estar tranquila: Alfonso existe ;)

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  7. Cuando empecéis con los microchips, los localizadores y las persecuciones en lancha, tipo James Bond, me avisas.

    De momento voy a practicar el seguimiento con mi sombra.

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    1. HombreRevenido, serás el primero en saberlo ;). Yo ya tengo localizada La tienda del espía y me he dado una vueltecilla a ver que tienen (de todo!!!).
      Lo de seguir tu sombra difícil si te da el sol de cara ;).
      Besos!!!

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  8. En cuenstión de trapos y de pareja, y como todo en la vida, la imaginación es lo único que no debe faltar para volar.

    Saluditos :)

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    1. Jorge, estoy de acuerdo :). Y yo de eso voy sobrada (de imaginación, aunque en otras cosas me quede cortilla :P)

      Saluditos para ti, guapo!

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  9. najajajjajajajaj creo que deberías ganar pelas con ese don que tienes de adivinar de dónde es la ropa :D

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    1. Ana, no te lo creerás pero me equivoqué!!! No era de Etxart y Panno, menudo fallo tuve... Ocho tiendas hasta que lo encontré... Besos, muñeca!

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  10. Al leer el título creí que ibas a hablarnos de tu vestido de novia! demasiados flancos abiertos para alguien sin memoria como yo....
    Buenísima, Lili. Cómo va el libro?

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    1. Maripili, ya tengo las pruebas de la novela y en teoría está a tres semanas de salir!!!!!!!!! Estoy atacada, de ahi mi ausencia de la bloguesfera. Y sí, el vestido de novia necesita una entrada ya ;).
      Besos a puñados!

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    2. Harán que coincida con la feria del libro o algo así????? ya te imagino, con una alfombra roja en la cuesta esa, saliendo de una limusina negra, larguísima, parando el tráfico y tú saliendo del coche divina de la muerte con el vestido ese rojo, saludando, y una larguísima cola de blogueros fanáticos esperando en el stand donde firmes tus libros.....aaaiiinnnnssss

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    3. Maripili, jajajajajajaja!!!!!!! Me da a mí que no voy a tener presentación..., aunque igual hago una fiestecilla ;-))) Ya te avisaré!

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  11. La falda es preciosa, de quien es? Menudo estilazo q tienes.... estoy curiosa por ver tu vestido de novia... Menudo elemento Alfonso....no te vas a aburrir con el, no.
    Besos!!!

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    1. Valenciana, la falda fue un flechazo, y es de Sister Jane (espero que nadie piense que me pagan por hacer publicidad!!!) (por que no!!!). JC se partía de risa cuando me la compré (me dijo que era demasiado yo hasta para mí), pero ahora le encanta, ja!
      Y Alfonso es más guay de lo que parecía al principio :). En cuanto al vestido de novia..., eso es lo mejor! Tengo tantas cosas que contaros que no sé ni por donde empezar!!!
      Mil besos!!!

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    1. Mi casa de juguete, verdad que sí?
      Un beso enorme, y feliz semana, guapísima!

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  13. Ves, si al final tu tenias razon y es tu estilo a la ultima el que mejor encaja con estas misiones, cualquier otro modelito pasado de moda tiene los resultados del pobre compañero...
    un beso Lili!!

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    1. Verillo, si es que crecí con Remington Steele y Luz de luna!!! Lo llevo en la sangre ;-))).
      Un beso enorme, preciosa!

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  14. lo único malo de leerte, es que se queda uno con ganas de seguir leyendo...

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    1. :(, me encanta que digas eso!!! Ya tienes más :-))))
      Mil besos!!!

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  15. jajjaja, que bueno. El Alfonso este necesita una noche loca de urgencia, para que vaya espabilandose.
    Un placer haber encontrado tu blog. Enhorabuena por tu imaginación y sentido del humor.
    Un saludo

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    1. Ragedli, encantada de que me hayas encontrado ;-). No te preocupes, que a mi compi Alfonso lo espabilo en tres entradas :P.
      Besos!!!

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  16. Si Caravaggio levantara la cabeza...se pegaría con la tapa del ataúd pero después de eso te preguntaría de qué tienda es esa falda ;)
    Buen domingo :)

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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