lunes, 2 de abril de 2012

O terror dos cães (título cortesía de JC; no intentes buscarle algún sentido, porque no lo tiene ;-)

    Papá: JC ha elegido el título y ha pensado que te gustaría :-). ¡¡¡Gran frase, sí señor!!!


    —Hola guapo…  No, no estoy en la agencia…  Voy al Retiro…  Un asunto de trabajo…  ¡No, no voy de compras! ¿Por quién me tomas? ¡Que estoy en jornada laboral!…  Bueno, eso fue una excepción y además estaban las rebajas…  Es que tenemos un cliente…  Ya, sí, muy emocionante…  ¿No sueno convencida? Qué raro, con la ilusión que me hace…  Sí, hay una ligera ironía en mi voz…   Una señora que ha perdido al perro en el parque del Retiro…  ¡Eh, no te rías!...  Sí, voy a buscarlo… JC, como sigas riéndote te voy a colgar…  No sé la raza…  ¿Qué cómo lo voy a reconocer? ¡Llevo una foto!...  Sí, un primer plano…  ¿Te estás pitorreando de mí?...
    ¡Ea, he tenido que colgarle! Que mi propio novio dude de mi capacidad para resolver este caso tan sencillo, más propio de un libro de Los Hollister que de la vida real, es duro, muy duro. Y doloroso.

                                                                       * * *

    ¡Jooooooo! Llevo tres horas dando vueltas por el parque y nada, ni rastro del perro. Voy a preguntar al señor del quiosco; quizás él pueda darme algún dato de interés.
    —Hola, buenos días —le saludo con tono profesional a lo Laura Holt; JC se ha bajado las dos primeras temporadas de Remington Steele de internet y no imaginas lo mucho que he aprendido este fin de semana—. Estoy buscando un perro —le enseño la foto del sujeto—. ¿Lo ha visto usted por los alrededores? Se perdió esta mañana a primera hora.
    El quiosquero coge la foto y la examina de cerca.
    —¿De qué raza es? —me pregunta y me devuelve la foto.
    —No estoy segura —no tengo ni idea—. Yo diría que es un perro grande.
    El hombre me mira con atención.
    —¿No sabe la raza?
    —Bueno, es una raza de perro grande —no puede haber tantas.
    —¿Y cómo se llama? Quizás pueda dar el aviso a los vigilantes del parque. ¿Lleva el nombre en una placa o en un chip?
    —Sí, claro —contesto evasiva; soy despistada para los detalles y por eso apunto todo en mi libreta. Y ahí apunté la raza del perro, el nombre, la edad, su horóscopo, cuándo comió por última vez y sus juguetes preferidos; el fallo ha sido olvidarme la libreta encima de mi mesa. Quizás necesite una segunda libreta en la que apuntar que no debo olvidar coger la primera…
    ¿Cómo dices? ¿Qué por qué no llamo a la agencia y lo pregunto? ¡Ja, creerás que no se me ha ocurrido!
    Mmmm…, y de hecho creerás bien…
    —Voy a hacer una llamada… —le digo al quiosquero, que me observa como si estuviese pirada, y me alejo unos metros
    ¡Oh! ¡Un momento!
    ¡Madre mía, no puede ser!
    Miro la foto, vuelvo a levantar la vista y estoy a punto de ponerme a cantar de felicidad. ¡Es él! ¡El perro de raza desconocida y de nombre incierto está justo ahí, corriendo detrás de una pelota!
    ¡¡¡Bien!!! ¡Si es que soy una chica con suerte!
    Vale, ahora no puedo perder los nervios: sólo necesito atrapar al objetivo (confirmado: es de una raza grande, tirando a muy grande; incluso puede que a gigante), meterlo en un taxi y llevarlo a la oficina.
    ¡Eh, quién me llama ahora? Rescato el móvil del fondo de mi bolso (que, por cierto, y sólo para que quede constancia, sigue sin ser un 2.55) y contesto.
    —Hola, Bárbara —saludo a mi jefa sin quitar el ojo de encima a mi presa.
    —Lili, te llamo por el perro…
    —No te preocupes que ya lo he encontrado —le anuncio triunfal. ¡Eh, que se marcha!— ¡Lo siento pero tengo que colgar! —y salgo corriendo detrás del bicho.
    Mi móvil vuelve a sonar pero no puedo contestar. El perro ha iniciado un trote ligero y aunque estoy en forma (es una de las consecuencias positivas de ir de tiendas) (y del golf) (y del yoga) (¡soy superdeportista!)…
    ¿Qué te estaba diciendo? Da igual, porque ahora el perro se ha puesto a correr como si estuviese poseído y necesito todas mis energías para que no se me escape.
    ¡Dios mío, esa bestia es la reencarnación de Jesse Owens! 

                                                                               * * *

    Una hora después estoy sudando, con el pelo pegado en la frente y el perro en mi poder. O algo parecido: lo tengo cogido por el collar y si no ve nada interesante la cosa va bien. Lo malo es que algo le llame la atención: en ese caso echa a correr de nuevo sin la más mínima consideración hacia mí.
    Vaya…, o igual es justo todo lo contrario y lo hace pensando en mí. Por la operación bikini, ya sabes; yo creo que abril es aún un poco pronto para empezar, pero quizás este bicho es un visionario y ha notado algo que a mí se me ha pasado por alto y…    
    Uy, uy, uy… Se acerca un tipo de esos que hacen pompas gigantes de jabón: el perro lo va a flipar…
     Tiro de él con firmeza y lo arrastro fuera del parque. Cojo un taxi (el sexto que se para: los cinco anteriores se han largado cuando han visto a mi acompañante), lo meto dentro y le doy al conductor la dirección de la agencia y un billete de veinte euros (nunca imaginé que tendría que empezar con los sobornos antes de cumplir los cuarenta; así va el país).
    Y al fin respiro tranquila: son casi las seis de la tarde, tengo al sujeto en mi poder y voy camino de entregárselo a su dueña. ¡El día ha sido un éxito!

                                                                    * * *

    —¡No me lo creo! —exclamo al borde del colapso.
   —He tratado de llamarte pero ha sido imposible. ¿Qué le pasa a tu teléfono? —me pregunta Bárbara—. Lili, las cosas no funcionan así: necesito que estés disponible las veinticuatro horas del día.
    —Pero si cogía el móvil se me escapaba el perro —me justifico.
    —Bueno, pues ya te lo he dicho: no es el perro. La dueña llamó al rato para decir que Figo había vuelto a casa.
    Sí, sé lo que piensas: ¡haberme avisado, jefa desaprensiva! ¡Alguna forma habría que no incluyese llamarme al móvil!
    ¡¡¡Un poquito de imaginación, por Dios!!!
    —¿Y que hago con éste? —pobre… Me mira con cara de desolación mientras mordisquea una carpetilla rosa—. Tendré que volver al parque ahora mismo y dejárselo a los vigilantes.
    —No, no —levanto la vista y la clavo en Bárbara, desconcertada—. Mañana antes de entrar en la agencia pasas por el Retiro y lo dejas allí, pero… —se gira y coge un dossier de encima de su mesa—… ahora necesito que te pongas a buscar datos de este sujeto. ¡Nuevo caso, Lili; estamos despegando al fin!
    Alcanzo la documentación que me pasa mi jefa y la ojeo.
    ¡Vaya, que guay: parece un caso de verdad! Un hombre infiel, una novia mosqueada, ¡genial! Sigo pasando las hojas y tropiezo con una foto de la pareja: ella es joven, pelirroja y muy operada de…, yo diría que de todo. Él es…
    ¡Oh!   
    Mejor me siento… Parpadeo varias veces y vuelvo a mirarla.
    ¡¡¡Oh!!!
    ¡Madre mía, madre mía, madre mía, madre mía…!
    ¡¡¡Él es Alberto, el novio de Anestesia!!!
    —¿Esta chica es la novia de… —y señalo a mi futuro suegro—… él?
    Bárbara afirma con la cabeza. Mientras yo examinaba el expediente ella se ha puesto la chaqueta y está cogiendo el bolso.
    —Mañana me cuentas lo que averigües. Ahí tienes el nombre: se llama Alberto no-sé-qué.
    Pero ya no la escucho. Todos mis sentidos están volcados en cómo darle a JC la doble noticia:
    Uno.- “Guapo, esta noche tenemos compañía” (sí, me llevo el perro gigante a casa; ¿qué otra cosa puedo hacer?).
   Dos.- “Oh, y Alberto, ese señor tan simpático que quiere casarse con tu madre, tiene otra novia: joven, pelirroja y sobradamente operada”.
    Ya, yo también lo he pensado: de todas las agencias de detectives del mundo, una de las novias de Alberto tuvo que elegir la mía. ¿Pero cómo va a ser mi suegra “la otra”? ¡Si es que va en contra de todas las normas de la lógica y del…
    ¿Cómo?… Sí, un whisky doble puede ayudarme a contárselo a JC, aunque yo soy más de chardonnay… ¿Qué dices?... Ah, vale, el whisky es para él. Buena idea, sí.

    Continuará... 
 

36 comentarios:

  1. Buenísimo: lo he pasado fenómeno leyéndolo. Oye, hay por ahí un cuando que debe ser cuándo: a ver si lo encuentras. Abrazos

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    1. Jajajaja!!!!! Corregido el cuándo :-). Me alegra infinito que te guste, ya lo sabes. Un beso!!! Oh!, y dice ma que la tienes abandonadica en la cocina ;-P

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  2. Madre mía!!! ya veo q tienes nuevo amiguito en casa, si a J.C le cae bine, me da el pálpito de q os lo quedais, a no ser q tenga dueño! jaja.
    Y lo de Alberto... O.o, esa es mi cara, q cosas!!!!!!!!
    Siento haber estado desaparecida últimamente, pero el mes de marzo ha terminado con algo de locura acompañada de malas noticias y ando un pelín descolocada, un beso!

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    1. No, no, Oji, de quedárnoslo nada, que me tiene loca, y eso que sólo lleva aquí un par de horillas :-) Mañana por la mañana me lo llevo al Retiro. Lo de Alberto es increible, lo sé, pero a veces la vida real supera la ficción;-)
      Un beso enorme, preciosa.
      PD.- Espero de corazón que las cosas vayan mejorando.

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  3. Venga, va, te lo digo: me ha hecho reír (que falta me hacía). Muy buena entrada, chula! Alberto Nosequé???? ¿Qué tipo de apellido es ése?

    Por mi ciudad también hay de esos tipos que hacen pompas gigantes de jabón. Creo que tienen una técnica inigualable. También hay un rumano que toca el acordeón, (el "bésame mucho"). Su técnica es excelente, se le cayó una moneda y se agachó a cogerla con las dos manos ¡y el acordeón seguía tocando solo! Si me lo dicen, no me lo creo...

    Un beso, chula. PD-Lo del acordeón no solamente es verídico, sino que además... es cierto (Les Luthiers)

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    1. Eh, te has reído!!! (uf, lo difícil que eres). Me alegro, chulo :-))))) No-se-qué, ya sabes, el apellido que pones cuando no sabes el apellido.
      Lo de las pompas de jabón tiene su dificultad, sí, pero lo de tocar el acordeón sin manos más! Si todavía fuera la armónica... Mola la frase de Les esos (que no me gustán na de ná :-P)
      Un beso enorme, chulo, y feliz día :-)

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  4. Pobrecito perro!!! pensaría... y esta loca porque se me quiere llevar a toda costa¿??
    (ves, ya lo estoy haciendo y eso que no le vi la cara...)

    Lo de tu futuro suegro es totaaaaaaal, la pelirroja solo sospecha que tiene a "OTRA" pero no sabe que se va a casar... no?

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    1. Jajajaja, es justo lo que he pensado cuando he leido el comentario! Me he acordado de tu once y me ha dado la risa :-)
      No, chica, ahí está la cosa: la pelirroja sospecha, pero cuando se entere de que la otra es un bicho de sesenta años malo tirando a malísimo... Madre mía, va a necesitar años de terapia!
      Mil besos, preciosa!!!

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  5. jajajaja buenísimo! me he reído un montón! ya te he visto corriendo por el parque y asaltando taxis! y tienes toda la razón, tu jefa podía mandar señales de humo,o llamar a un helicóptero o avioneta y que sacaran una pancarta... no??

    besazos

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    1. Bielmum, ésa justo es la actitud! Por Dios, que un simple móvil la deje sin más recursos... No puede ser, que para algo es detective privado con licencia y todo!!!
      Besos :-)))))

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  6. De Remington Steele poco se puede aprender de pesquisas aunque sí de glamour 80ntero. Cuidado con el perro, se te comerá los palos de golf.
    p.d. Y ahora medio beodos nos quedamos esperando la continuación de la historia y cómo se lo cuentas... mu bonito!

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    1. Sergio, ya no hay perro, bien! Nooooooo, no me lo he cargado! Lo he devuelto al Retiro (se lo he dejado al quiosquero :-P). Medio beodos? Mis entradas es mejor leerlas beodos del todo :-))).
      Un beso, guapo!

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  7. dónde está la pinza que se te ha ido?? vaya tela,...

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    1. Jajaja! Sandler, dice JC que no hay pinza; cree que nací sin ella y habla de la posible falta también de un tornillo :-)))))
      Montones de besos!!!

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    1. Que no, Sandler, que no, que lo mío es de nacimiento ;-P. Aunque empeora con los años, eso sí. Menos mal que yo voy a tener 32 para siempre :-)))))

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  9. Vaya, así que realmente hay gente que le llama Figo a su perro :O
    Me da pena el verdadero dueño de Figo... se lo has robado... si sigues con estos encargos ve menos Remington Steele y más Ace Ventura.

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    1. Doctora, el problemilla "Figo" ya está solventado: ha vuelto a su habitat natural (bueno, al Retiro, que igual luego vive el pobre en un piso de 40 m2...).
      Tíaaaaaaaaaaaaa, Ace Ventura? Con tupé incluído? No, no, no, que a mí el que me gusta es Pierce :-)))))
      Besos, preciosa!!!

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  10. Alucino pepinillos y eso que no me he enterado bien, ¿¿¿tu suegra ha sido la otra o la que contrata los servicios???
    Esto es mejor que pillarla comprando en La Sirena!!!!

    BEsotes

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    1. Pepis, mi suegra es la otra, yupi!!!! La que nos ha contratado es una pelirroja divina de la muerte (mira que engañarla Alberto con Anestesia...; yo lo dejaba por falta de buen gusto, entre otras cosas ;-))))
      Mil besotes!

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  11. Estoy arriesgando mi salud al leer tus post... porque luego no puedo dejar de reír.

    Que te imagino arrastrada por el perro por todo el parque y es demasiado para mi...

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    1. :(, imagina, imagina..., mis 48 kilillos detrás de uan bestia parda de al menos una tonelada... Es en momentos así cuando creo que mi madre lleva razón: estoy demasiado flaca :-))))).
      Un beso enorme!

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  12. Ains nena, tu imaginación no tiene límites...ehh!! Yo creo que de aquí puede salir una serie muy interesante ehh!! Te veo de guionistaaaa!!

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    1. Volbo, me mola lo de guionista :-))))) Y de estilista de mi propia serie, y de maquillladora!!! De actriz ya no, que se me vería la cara y me niego :-P
      Muchos bicos, preciosa!!!

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  13. increíble! jajajajajajajaajajajaja imaginación desbordante! o eso, o has conocido a mi nueva compañera de trabajo (mi futura sustituta) de 55 años y una talla de sujetador entre la 200 y la 220!

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    1. Pilis, la pelirroja no llega a los 35 años, así que me parece que es más lo primero que lo segundo :-P.
      Un beso enorme, guapa!!!

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  14. hola! he vuelto de mis vacaciones en Spain, y me encuentro con que tiene un blog nuevo!!! Lo que me he perdido...
    Pobre Anestesia... aunq no me resultaba simpatica, no deberia de sufrir un desamor. Deseosa de leer el proximo capitulo!
    Besos!! :)

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    1. Valenciana, tú pregunta que te pongo al día en un segundillo :-))) Espero que hayas disfrutado de las vacaciones; yo me voy en un ratillo. Ya tenemos la maleta preparada!!!
      En cuanto a Anestesia, para sufrir un desamor hay que tener sentimientos y no sabría decirte si los tiene o no :P
      Besos para ti!!!

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  15. Respuestas
    1. Mi casa de juguete, me voy un par de días (bueno, tres para ser exacta) y JC me ha dicho: o el portatil o yo... Así que el desenlace no podrá ser hasta la próxima semana, pero ya veras que guay :-)))))
      Un beso enorme, preciosa!

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  16. Vaya con el tal Alberto, tu suegra le habrá dado uno de esos bebedizos, ahí tienes la prueba de que realmente es una bruja.
    Menos mal que no te has quedado con el perro... ya me lo temía, a mí me pasa eso y al final seguro que me tengo que quedar con él. Te imagino corriendo por el parque arrastrada por él, dibujada por Jordi Labanda, de verdad, he tenido un flash.
    Por favor, no tardes mucho en contar lo que sigue, es una paranoia total, ¿Anestesia se parece algo a Emily Gilmore? Es que también la imagino así.
    Quedo a la impacientísima espera de la continuación, niña. Muchos besitos.

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    1. Jana, sí! Se parece mucho en lo estiradilla y pija, pero mi suegra es más mala;-) Y más flaca :P.
      No, no, no, imposible quedarme con el perro: tengo paranoias con las pelusas; si las mezclo con pelos de perro fijo que tengo que hacer terapia :-))))
      Eres un sol, preciosa. Millones de besos!!!
      Y el desenlace, a la vuelta de Semana Santa (me voy a Almería, yupi!!!)

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  17. jajajaj ay Lili!! si es que lo que no te pase a ti!! bueno...al menos piensa en positivo:ya no habra boda! y seguro que el perro os hace compañia!
    besos!

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  18. Jajajjajajajajajja XD El secuestro de un perro y un futuro ex-suegro promiscuo. ¡Qué vida tan interesante! No tienes nada que envidiarle a la protagonista de "Eleven on Top" de Janet Evanovich ;)
    Besos!!

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Soy una chica valiente, soportaré lo que tengas que decirme.

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